La Orquesta Juvenil Sinfónica de Sonora (Ojusson), bajo la dirección de Omar Nava, ofreció un concierto abierto al público como cierre del Curso de Dirección Orquestal, impartido por Juan Vázquez, en una jornada que reunió formación, práctica y música en vivo.
Durante la presentación, participantes con distintos niveles de experiencia, desde principiantes hasta avanzados, subieron al escenario para dirigir a la Ojusson y enfrentarse a uno de los principales retos de esta disciplina: establecer una comunicación clara con una agrupación de músicos a través del gesto y el movimiento.
A lo largo del curso, las y los participantes trabajaron herramientas relacionadas con la técnica de dirección, el manejo del gesto y la comunicación musical, conocimientos que posteriormente llevaron al escenario frente a la agrupación juvenil.
La función de un director de orquesta va más allá de marcar el compás. Su labor consiste en coordinar a las diferentes secciones de la agrupación y conducirlas hacia una interpretación conjunta, definiendo aspectos como el tempo, las entradas, las dinámicas, la intensidad y el carácter de una obra.Cancelar
Para ello, el director debe conocer e interpretar la partitura, anticipar las intervenciones de los músicos y utilizar movimientos precisos que permitan comunicar sus indicaciones sin interrumpir la ejecución musical.

UNA EXPERIENCIA EN VIVO
El concierto permitió que quienes participaron en el curso experimentaran directamente la responsabilidad de estar al frente de una orquesta.
Cada intervención representó una oportunidad para poner a prueba la coordinación, la seguridad y la capacidad de comunicación necesarias para conducir a los músicos.
La presencia de la Ojusson fue fundamental para este ejercicio, al brindar a los participantes la posibilidad de trabajar directamente con una agrupación sinfónica y vivir la dinámica que implica dirigir una obra en tiempo real.
Bajo la guía del maestro Juan Vázquez y con el acompañamiento de la Ojusson, el curso reunió a personas con diferentes niveles de experiencia e interés por la dirección orquestal, favoreciendo el intercambio de conocimientos y la práctica musical.
La jornada concluyó con una experiencia de aprendizaje, emoción y música compartida, además de contribuir a la formación de nuevas generaciones interesadas en la dirección orquestal y en el desarrollo de la actividad sinfónica en Sonora.


