La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) informó que lleva a cabo las investigaciones correspondientes tras el hallazgo de dos personas sin vida al interior de un vehículo en el fraccionamiento Puerta Real, en Hermosillo.
Con base en los primeros indicios recabados en el lugar, la hipótesis principal establece que el deceso de ambas personas fue de naturaleza accidental, derivado de la inhalación de monóxido de carbono.
El procesamiento de la escena inició la tarde del domingo 7 de junio, tras recibir el reporte correspondiente y arribar a la intersección de las calles Cerrada Tassara y Gargalla, personal pericial y de investigación localizó un vehículo tipo sedán, marca Ford, línea Fusion, el cual se encontraba estacionado y parcialmente cubierto con una lona color café.
En el interior de la unidad, específicamente en el asiento trasero, fueron localizados los cuerpos de un hombre y una mujer en estado de descomposición, quienes no presentaban signos visibles de violencia; las víctimas fueron identificadas como Dámaris Jaqueline "N" y Jhonatan Zahid "N"; cabe destacar que ambos contaban con fichas de búsqueda activas, tras haber sido reportados como desaparecidos.
Durante la inspección del vehículo, el personal de Servicios Periciales constató un escenario compatible con una intoxicación: se advirtió que el switch del automóvil se encontraba en posición de encendido con las llaves puestas y la perilla del aire acondicionado encendida y ajustada en el nivel 4; sin embargo, la unidad ya no contaba con energía debido a la descarga total de la batería.
Aunado a lo anterior, en el asiento delantero izquierdo se localizó una bolsa de plástico que contenía hierba verde y seca con las características similares a la mariguana.
La mecánica de los hechos, la posición de los cuerpos y la disposición de las prendas de vestir encontradas en el piso de la unidad, de las cuales varias coinciden exactamente con la ropa descrita en el reporte de desaparición de la víctima femenina, sugieren que la pareja se encontraba en la intimidad en la parte posterior del automóvil.
La hipótesis establece que ambos se quedaron dormidos con el motor y el aire acondicionado en marcha, lo que provocó una letal acumulación e inhalación de monóxido de carbono dentro del vehículo.
En el lugar también se aseguraron diversas pertenencias, tales como teléfonos celulares, bolsos y carteras con identificaciones que ayudaron a establecer la identidad de los occisos.
Los cuerpos fueron trasladados a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) para realizar la necropsia de ley y los estudios correspondientes, los cuales permitieron determinar la causa de la muerte.





