La Confederación de Trabajadores de México (CTM) de la Región del Mayo se está preparando para la nueva jornada laboral semanal, que en el 2027 será de 46 horas, y que debe garantizar mejores condiciones para los empleados y sin afectar sus ingresos, informó Guillermo Peña Enríquez.
El dirigente regional de esa central calificó la reducción como positiva, sobre todo cuando se llegue a las 40 horas, ya que el trabajador, al estar más tiempo con su familia, tendrá una mayor estabilidad emocional.
"Nos la dieron en abonos esta reducción, pero, cuando se cumpla en su totalidad, habrá beneficios muy importantes, porque los trabajadores tendrán una recuperación más efectiva y harán su labor a mayor conciencia", resaltó.
Señaló que el hecho de cumplir excesivas cargas de trabajo y no tener tiempo para la familia y el esparcimiento generan enfermedades psicosociales, donde el trabajador termina siendo menos productivo a pesar de laborar más horas.
Peña Enríquez mencionó que en las próximas revisiones contractuales se acordará lo que más convenga a los empleados y a qué día de la semana se va a aplicar el descuento de las dos horas.
"Ya hicimos propuestas y, en su mayoría, se está planteando que las dos horas se apliquen al sábado, a fin de que en el 2030 se tengan dos días consecutivos de descanso, sábado y domingo", añadió.
Finalmente, el líder cetemista recordó que él participó en un congreso nacional de la CTM, realizado en 1976, donde plantearon por primera ocasión la reducción de la jornada semanal.
"Después de 50 años se concretó una iniciativa que nuestra organización sindical promovió e impulsó, con el objetivo de garantizar más tiempo para la familia, pero a la vez mayor eficiencia, bienestar laboral y productividad, como se ha visto en muchos países del mundo", destacó.

