El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, anunció una estrategia de acercamiento con los trabajadores para atender las inconformidades que han provocado movilizaciones de empleados activos y jubilados en distintas partes del país.
Durante una conferencia de prensa realizada este lunes en la Secretaría de Gobernación, el funcionario informó que autoridades del instituto acudirán directamente a hospitales y centros de trabajo para escuchar las necesidades del personal y establecer compromisos concretos.
RECORRERÁN 277 HOSPITALES DEL PAÍS
El programa comenzará esta semana en los 277 hospitales del IMSS, con prioridad inicial para las unidades médicas de alta especialidad y los centros médicos nacionales.
En los encuentros presenciales participarán titulares de las delegaciones y responsables de las unidades hospitalarias, quienes revisarán temas relacionados con la disponibilidad de medicamentos e insumos, la contratación de trabajadores y las condiciones de las instalaciones.
También se evaluará el estado del mobiliario y del equipo médico utilizado para brindar atención a los derechohabientes.
Robledo explicó que las solicitudes recopiladas durante los recorridos deberán traducirse en compromisos específicos, cada uno con una prioridad definida, una fecha de cumplimiento y un responsable asignado.
AUMENTO SALARIAL SERÁ SOMETIDO A VOTACIÓN
En cuanto a las demandas económicas, el titular del IMSS detalló que la propuesta de incremento global de 6.8% contempla un aumento directo al salario de 2.9% y otro de 3.9% en prestaciones, correspondiente a la ayuda de renta para casa habitación, entregada cada quincena.
Por su parte, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, informó que la propuesta será consultada el 14 de octubre en aproximadamente 670 centros de votación.
Para este ejercicio se contempla un padrón de 476 mil 260 trabajadores, con la participación de verificadores de la Secretaría del Trabajo y del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.
Las manifestaciones del personal mantienen entre sus principales exigencias un aumento salarial de 10%, medicamentos suficientes, herramientas adecuadas para desempeñar sus funciones y mejores condiciones de jubilación.
Además, algunos inconformes han solicitado la salida del dirigente sindical Rafael Olivos Hernández. Al respecto, Bolaños señaló que la decisión sobre sus representantes corresponde a los propios trabajadores.

