El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, aseguró que no tiene temor ante las acusaciones en su contra emitidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en las que se le señala por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, además de descartar cualquier posibilidad de separarse de su cargo.
"Soy una persona limpia": Rocha Moya
Un día después de que se hiciera pública la investigación, que también involucra a otros nueve funcionarios sinaloenses, el mandatario estatal afirmó que su conciencia está tranquila y negó categóricamente cualquier relación con el crimen organizado.
"No temo, no hay nada qué temer. No le temo a nada porque yo siento ser una persona limpia completamente", declaró ante medios de comunicación tras encabezar un evento público en Navolato.
No responderá por otros funcionarios
En ese mismo posicionamiento, Rocha Moya fue enfático al señalar que no responderá por los otros funcionarios incluidos en la investigación, entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.
"No, por nadie, cada quien que la dé por sí mismo", expresó, marcando distancia pese al respaldo que le manifestaron ediles de 18 municipios de Sinaloa mediante un documento público.
Respecto a la postura del Gobierno de México, el gobernador confirmó haber sostenido comunicación con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien reiteró que no habrá extradiciones sin pruebas contundentes.
La mandataria federal ha insistido en que cualquier señalamiento deberá ser investigado por la Fiscalía General de la República (FGR) y, en su caso, procesado conforme a las leyes mexicanas.
Rocha Moya subrayó que la postura de la presidenta no representa un respaldo personal, sino una defensa de la soberanía nacional frente a la injerencia de autoridades extranjeras.
"La presidenta no hace respaldos personales, lucha por la soberanía de México", puntualizó.
Las acusaciones en su contra, según autoridades estadounidenses, incluyen conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos, así como conspiración para poseer dispositivos destructivos.
Además, los señalamientos apuntan a que el mandatario habría recibido apoyo de una facción del crimen organizado, identificada como "Los Chapitos", para favorecer su llegada al poder mediante presuntas prácticas de intimidación.
Pese a la gravedad de las acusaciones, el gobernador reiteró que enfrentará el proceso sin separarse del cargo y que será la FGR la instancia encargada de esclarecer los hechos conforme a derecho.




