Lo que parecía una jornada laboral más terminó en tragedia para la familia de Valeria Guadalupe Martínez Salinas. La joven de 20 años fue encontrada sin vida dentro de una tienda de conveniencia donde trabajaba, en un caso que es investigado como presunto feminicidio.
A casi un mes de los hechos, sus familiares continúan exigiendo justicia y cuestionan el avance de las investigaciones, ya que el principal sospechoso, identificado como su expareja, sigue sin ser detenido.
UNA LLAMADA CAMBIÓ TODO
El 20 de mayo de 2026, Valeria salió de su hogar para cumplir con su jornada laboral. Horas más tarde, cerca de la medianoche, una encargada de la sucursal se comunicó con Mariana Erandi, madre de la joven, para preguntarle si sabía por qué su hija no respondía llamadas ni mensajes.
La situación encendió las alarmas de inmediato.
Mientras se dirigía al establecimiento, Mariana contactó a otra empleada de la tienda, quien también había sido alertada por la falta de comunicación de Valeria.
Al llegar al lugar encontraron una escena que marcaría para siempre a la familia. Sobre el mostrador permanecía un plato de comida y el teléfono celular de la joven. Todo indicaba que estaba a punto de tomar un descanso para cenar.
Sin embargo, Valeria fue localizada sin vida dentro del baño del establecimiento.
LA MADRE RECIBIÓ LA NOTICIA EN EL LUGAR
Cuando Mariana llegó, algunas trabajadoras se encontraban visiblemente alteradas. Inicialmente le informaron que su hija estaba inconsciente y que una ambulancia ya había sido solicitada.
Minutos después, elementos de la policía municipal le confirmaron la noticia que temía escuchar: Valeria ya no presentaba signos vitales.
La familia denunció que el levantamiento del cuerpo se realizó varias horas después y que posteriormente fueron canalizados a la Fiscalía especializada para continuar con las diligencias correspondientes.
CÁMARAS CAPTARON A SU EXPAREJA
Uno de los elementos más relevantes de la investigación es una grabación de seguridad obtenida en la tienda.
De acuerdo con la familia, las imágenes muestran a Jesús Gabriel "N", expareja de Valeria, llegando al establecimiento durante la noche de los hechos.
Según el relato de la madre, el hombre habría observado el interior del negocio antes de retirarse momentáneamente. Posteriormente regresó cuando la joven se encontraba sola y permaneció en el lugar durante un periodo considerable antes de retirarse.
Mariana aseguró que reconoció de inmediato al sujeto cuando las autoridades le mostraron las grabaciones.
ORDEN DE APREHENSIÓN SIN CUMPLIR
Tras el sepelio de Valeria, familiares afirman que el principal sospechoso incluso se presentó en las inmediaciones de su domicilio, situación que aumentó el temor entre sus seres queridos.
La madre de la víctima sostiene que la orden de aprehensión fue emitida días después de los hechos; sin embargo, hasta el momento el sospechoso no ha sido localizado ni detenido.
Esta situación ha generado frustración e indignación entre los familiares, quienes consideran que las autoridades no han actuado con la rapidez necesaria.
DENUNCIAN AMENAZAS CONTRA LA FAMILIA
Ante la falta de avances visibles en el caso, la familia comenzó a difundir la identidad del presunto responsable en redes sociales.
Posteriormente, según denuncian, uno de los hermanos de Valeria recibió mensajes intimidatorios en los que el sospechoso habría amenazado a una menor de edad cercana a la familia.
Los familiares aseguran haber reportado estos hechos a las autoridades, aunque afirman que no recibieron medidas de protección inmediatas.
DUDAS SOBRE LA INVESTIGACIÓN
La madre de Valeria también ha expresado inconformidad por diversos aspectos del proceso de investigación.
Entre los cuestionamientos destaca que no se le permitió reconocer el cuerpo de su hija de manera inmediata y que existen dudas sobre algunos hallazgos periciales que, según afirma, no han sido aclarados completamente por las autoridades.
Además, señala que ha enfrentado dificultades para obtener información sobre el avance de la carpeta de investigación.
EL SUEÑO QUE QUEDÓ INCONCLUSO
Familiares describen a Valeria como una joven trabajadora que tenía metas claras para su futuro. Entre sus aspiraciones estaba convertirse en policía y brindar una mejor calidad de vida a su hija de tres años.
Hoy, además del dolor por la pérdida, la familia enfrenta una realidad difícil: explicar la ausencia de su madre a una niña que aún pregunta cuándo volverá a verla.
Mientras tanto, el caso continúa bajo investigación y los familiares mantienen su exigencia de justicia, al tiempo que manifiestan temor por su seguridad debido a que el principal sospechoso sigue sin ser detenido.
FAMILIARES PIDEN JUSTICIA
A casi un mes de los hechos, la familia insiste en que el caso no debe quedar en el olvido.
La exigencia principal es que las autoridades localicen y detengan al presunto responsable para que enfrente el proceso correspondiente y se esclarezcan completamente las circunstancias de la muerte de Valeria Guadalupe.





