La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) manifestó su rechazo al anuncio realizado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la CONADE para adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 al próximo 5 de junio, medida que, según la organización, afectaría seriamente el aprendizaje de millones de estudiantes en México.
A través de un comunicado emitido este 7 de mayo en Ciudad de México, la UNPF calificó la decisión como un "grave error" y aseguró que reducir entre cinco y siete semanas de clases agravará el rezago educativo que ya enfrenta el país en áreas como lectura, matemáticas y comprensión.
La agrupación señaló que esta reducción de tiempo escolar representa "un golpe directo al derecho a la educación", especialmente en un contexto donde México registra bajos niveles académicos en evaluaciones nacionales e internacionales.
CUESTIONAN RECUPERACIÓN EN AGOSTO
La organización también criticó la propuesta de fortalecer aprendizajes durante agosto para compensar el tiempo perdido, al considerar que esa estrategia no fue consultada con las familias y resulta insuficiente para recuperar semanas completas de clases.
Además, advirtió que las interrupciones prolongadas generan daños irreversibles en el proceso educativo y podrían provocar una carga adicional para docentes y estudiantes durante los procesos de ingreso a nuevos niveles escolares.
En el comunicado, la UNPF sostuvo que ni especialistas, ni académicos, ni maestros respaldan que las semanas faltantes puedan recuperarse de manera efectiva en un periodo corto.
SEÑALAN IMPROVISACIÓN DE AUTORIDADES
Otro de los puntos cuestionados fue el uso del Mundial de Futbol como argumento para modificar el calendario escolar. La organización señaló que la educación de millones de estudiantes no debe verse afectada por un evento deportivo y recordó que solo tres de los más de 2 mil 500 municipios del país serán sede de partidos.
Asimismo, la UNPF indicó que las altas temperaturas no son un problema nuevo y propuso alternativas como horarios escalonados, suspensión focalizada por zonas, infraestructura temporal y mejor equipamiento en escuelas.
Finalmente, acusó a las autoridades educativas de actuar con improvisación y responsabilizó tanto a gobiernos estatales como federales por la falta de inversión en infraestructura básica para enfrentar las olas de calor en los planteles escolares.




