Un torpedo de instrucción que se encontraba desaparecido desde inicios de mes en aguas de California concluyó su travesía en territorio mexicano, tras ser entregado formalmente por la Secretaría de Marina a delegados del gobierno de Estados Unidos.
El incidente se remonta al 2 de septiembre, fecha en que la Armada del país vecino realizaba maniobras navales cerca de la Isla San Clemente. Durante los ejercicios, las tripulaciones perdieron el rastro de la unidad militar MK 54 REXTORP, una variante de prueba carente de carga explosiva que se emplea en adiestramientos para simular lanzamientos desde barcos o aeronaves sin poner en riesgo armamento real.
De acuerdo con los análisis técnicos de la Semar, las corrientes oceánicas y los intensos vientos que predominan en la franja marítima entre San Diego y el norte de la península provocaron que el artefacto fuera arrastrado hacia el sur, adentrándose progresivamente en la Zona Económica Exclusiva de México.
La localización definitiva se logró el 15 de septiembre al suroeste de Ensenada, Baja California. Las labores de rescate no estuvieron libres de complicaciones: el mal tiempo imperante en el Océano Pacífico y la falla progresiva de la batería del emisor de rastreo del dispositivo dificultaron las maniobras de recuperación en alta mar.
Una vez que personal naval aseguró la pieza y la Agregaduría de Defensa estadounidense ratificó la propiedad del equipo, el Comandante de la Segunda Zona Naval formalizó la restitución del material a los representantes diplomáticos de Washington. Con esta acción, la institución naval mexicana dio por concluido el protocolo de resguardo, destacando los canales de cooperación binacional ante contingencias en la frontera marítima.
Este tipo de hallazgos pone de manifiesto la estrecha vigilancia que ejercen las corporaciones de defensa en el litoral norpacífico para prevenir riesgos a las embarcaciones comerciales y pesqueras. Asimismo, la resolución pacífica y rápida del evento reafirma la solidez de los acuerdos en materia de seguridad marítima entre ambas naciones, evitando que el extravío del instrumental afectara las actividades habituales en la región.

