La televisora TV Azteca emitió un comunicado en respuesta a las declaraciones realizadas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante su conferencia matutina de este lunes, en las que habría hecho un llamado a la ciudadanía para no consumir la programación del canal.
La empresa calificó dicha postura como un “intento evidente de censura” y una “agresión directa a la libertad de expresión y de prensa”, lo que elevó el tono del intercambio público entre ambas partes y reavivó el debate sobre los límites de la crítica política y el papel de los medios de comunicación en el país.
TV AZTECA RESPONDE A DECLARACIONES DE LA PRESIDENCIA
De acuerdo con el posicionamiento de la televisora, el llamado presidencial para dejar de ver su señal “será inútil”, al asegurar que cuenta con el respaldo de millones de televidentes que, según afirma, sintonizan diariamente sus espacios informativos por su línea editorial crítica.
Asimismo, señaló que no es la primera ocasión en que, desde su perspectiva, se han registrado intentos de boicot o presiones en su contra por parte del actual entorno político.
En su comunicado, TV Azteca sostuvo que el malestar del Gobierno Federal estaría relacionado con su cobertura de temas sensibles de la agenda pública y con investigaciones periodísticas que mantiene activas. La empresa afirmó que continuará ejerciendo un periodismo crítico pese a las presiones políticas.
ACUSA INTENTO DE CENSURA EN MEDIO DE TENSIÓN CON EL GOBIERNO
Entre los señalamientos más fuertes incluidos en el documento, la televisora hizo referencia a presuntos vínculos con el crimen organizado, redes de corrupción y afectaciones económicas derivadas de decisiones gubernamentales. Dichas acusaciones fueron dirigidas a distintos actores políticos, sin que hasta el momento existan posicionamientos oficiales que confirmen o desmientan estos señalamientos en el contexto del comunicado.
Asimismo, la empresa acusó la existencia de un intento de “captura de instituciones” y una supuesta afectación a la democracia, además de advertir sobre un escenario de mayor confrontación con los medios críticos.
En el cierre de su pronunciamiento, TV Azteca defendió la libertad de expresión como un derecho de la ciudadanía y no de los gobiernos, asegurando que su labor informativa responde a los intereses del público y no de actores políticos.





