El proyecto del Tren Maya amplió su capacidad operativa luego de recibir autorización oficial para transportar diésel en el sureste mexicano durante los próximos 15 años, como parte de una estrategia para fortalecer la logística ferroviaria y energética de la región.
La Comisión Nacional de Energía (CNE) otorgó el permiso CNE/PL/784/TRA/OM/2026 a Tren Maya, S.A. de C.V., con el objetivo de permitir el traslado de combustible mediante auto tanques y semirremolques bajo supervisión regulatoria y conforme a la Ley del Sector Hidrocarburos.
PERMISO IMPULSA OPERACIÓN LOGÍSTICA
De acuerdo con la resolución emitida el pasado 7 de mayo, el diésel será el único combustible autorizado dentro de esta concesión, debido a su relevancia para maquinaria, movilidad ferroviaria y actividades de abastecimiento vinculadas al megaproyecto.
La vigencia del permiso comenzará a partir de la notificación oficial y permanecerá activa durante un periodo de 15 años. El documento señala que el permisionario podrá realizar actividades de transporte de los productos y destinos previamente autorizados por la autoridad energética.
Con esta decisión, el Tren Maya deja de enfocarse exclusivamente en infraestructura ferroviaria y estaciones de autoconsumo para incorporar operaciones propias de traslado de combustibles en la región peninsular.
AUTORIDADES EXIGEN CONTROL Y SUPERVISIÓN
Como parte de las condiciones regulatorias, la CNE estableció que la empresa deberá mantener seguros vigentes por daños a terceros y operar todas las unidades con sistemas de geolocalización GPS.
Además, el proyecto ferroviario tendrá la obligación de entregar reportes periódicos relacionados con volúmenes transportados, calidad del combustible, precios e ingresos derivados de la actividad energética.
Las autoridades también podrán revocar el permiso en caso de incumplimientos regulatorios, interrupciones injustificadas del servicio o detección de combustible de procedencia ilícita.
Para respaldar la nueva operación logística, la empresa acreditó instalaciones en Mérida, así como centrales de resguardo ubicadas en Campeche y Yucatán. Esta autorización representa el primer permiso formal para transporte de combustibles dentro del proyecto ferroviario.




