Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizaron una movilización en la Ciudad de México para rechazar la propuesta de incremento salarial de 2.9% al tabulador, exigir el abastecimiento de medicamentos y materiales médicos, así como pedir la salida del dirigente nacional del sindicato, Rafael Olivos Hernández.
La protesta reunió a empleados de distintas entidades, entre ellas Puebla, Morelos, Querétaro, Estado de México y Guerrero, además de integrantes de organizaciones sindicales y estudiantes de Medicina y Enfermería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Con pancartas y consignas contra la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), los manifestantes avanzaron por Insurgentes rumbo a las oficinas centrales del instituto, en Reforma, donde mantuvieron un plantón.
PERSONAL MÉDICO DENUNCIA CARENCIAS EN HOSPITALES
Entre las principales inconformidades destaca el aumento salarial aprobado en septiembre durante el 65 Congreso Nacional Ordinario del sindicato, que contempla 2.9% al tabulador y 3.9% en prestaciones.
Para algunos trabajadores, el incremento resulta insuficiente frente al costo de vida y las responsabilidades que enfrentan diariamente.
Maricela López, enfermera del Hospital General de Zona número 30, en Iztacalco, señaló que la falta de personal, la cobertura incompleta de ausencias y el deterioro de los insumos complican las labores de atención.
La trabajadora indicó que, en su categoría, el incremento representaría aproximadamente 100 pesos, cantidad que consideró desproporcionada frente al esfuerzo realizado.
Otros empleados denunciaron la escasez de jeringas, agujas, alcohol y pañales, además de la sobrecarga de pacientes por turno.
EXIGEN AUMENTO DEL 10% Y MAYOR PRESUPUESTO
En un manifiesto nacional, los inconformes solicitaron un incremento salarial de 10%, más contrataciones, mejores instalaciones y el restablecimiento del régimen de jubilaciones y pensiones. También expresaron su rechazo a las Afores y a modificaciones sindicales que, aseguran, limitan la libertad de expresión.
Asimismo, plantearon destinar al menos 7% del producto interno bruto (PIB) a salud y revisar los modelos de productividad hospitalaria para priorizar la calidad de la atención.
La protesta ocurre en vísperas de la consulta salarial 2026-2027, en la que la base trabajadora deberá pronunciarse sobre la propuesta. Los manifestantes advirtieron que defender sus derechos laborales también implica garantizar servicios médicos dignos y oportunos para los derechohabientes.

