Nuevos detalles surgieron en torno al caso de Carolina Flores, la exreina de belleza asesinada en un departamento de la Ciudad de México, luego de que autoridades venezolanas revelaran declaraciones de la principal sospechosa del crimen.
Se trata de Erika María “N”, suegra de la joven modelo, quien aseguró durante su detención en Venezuela que la muerte de Carolina “fue un accidente”.
DETENIDA EN VENEZUELA TRAS FICHA ROJA DE INTERPOL
La mujer de 63 años fue arrestada a finales de abril luego de que autoridades mexicanas gestionaran una ficha roja de Interpol para su localización internacional.
De acuerdo con el director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Venezuela, Douglas Rico, la sospechosa afirmó que lo ocurrido en el departamento de Polanco fue accidental.
“Ella hablaba de que eso había sido un accidente, que ocurrió con un juguetito que le dejó su esposo hoy difunto”, explicó el funcionario venezolano durante una transmisión difundida en redes sociales.
SUEGRA HABRÍA EVITADO LLAMAR “ARMA” A LA PISTOLA
Según las autoridades venezolanas, Erika María “N” evitó referirse directamente al arma utilizada en el crimen y la describió únicamente como “un juguetito”.
Douglas Rico señaló que al preguntarle sobre el paradero de la pistola, la mujer respondió que no recordaba dónde había quedado.
Las autoridades también indicaron que el arma presuntamente no pudo haber sido trasladada durante su huida hacia Venezuela.
CRIMEN OCURRIÓ EN POLANCO
Carolina Flores, ex Miss Baja California de 27 años, fue asesinada el pasado 15 de abril dentro del departamento donde vivía junto a su esposo y su bebé de ocho meses en la colonia Polanco, en la Ciudad de México.
Las investigaciones señalan que el crimen quedó captado por una cámara instalada dentro del inmueble.
En el video, difundido días después del feminicidio, se observa una discusión entre ambas mujeres antes de escuchar múltiples detonaciones.
EXTRADICIÓN A MÉXICO SIGUE EN PROCESO
Autoridades de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informaron previamente que trabajan en coordinación con autoridades venezolanas para concretar la extradición de Erika María “N”.
Mientras tanto, la mujer permanece bajo custodia en Venezuela en espera de que continúen los procedimientos legales correspondientes.
El caso provocó indignación nacional y reavivó el debate sobre violencia de género y feminicidios en México, especialmente por las circunstancias en las que ocurrió el crimen y por la presencia del esposo y el bebé de la víctima dentro del departamento al momento de los hechos.




