Monseñor Sigifredo Noriega Barceló, obispo de Zacatecas, celebró este miércoles una misa de acción de gracias con motivo de sus 50 años de sacerdocio, aniversario que conmemora medio siglo de servicio a la Iglesia.
La ceremonia tuvo lugar en la Catedral de Zacatecas este 7 de octubre fecha en la que se cumplen cinco décadas de su ordenación sacerdotal, realizada en Granados, Sonora, en 1976.
Durante la homilía, Noriega Barceló recordó aquel momento en el que decidió entregar su vida al ministerio sacerdotal y reflexionó sobre las experiencias que han marcado su camino. Inspirado en el diálogo de Jesús con Pedro, destacó la pregunta “¿me amas?” como una de las claves que han acompañado su vocación.
Bajo el lema “Para ti es mi música, Señor”, el obispo reconoció que estos 50 años han estado conformados por encuentros y búsquedas, avances y dificultades, así como momentos de alegría y retos.
También expresó su agradecimiento a Dios, a la Virgen del Rosario, a la Iglesia, a sus hermanos obispos, sacerdotes, diáconos, familiares y fieles que han formado parte de su historia.
Después de la celebración religiosa, monseñor Noriega compartió un encuentro con integrantes del clero diocesano, religiosas, familiares e invitados especiales en el Hotel Don Miguel. Durante la convivencia se repasaron distintos momentos de su trayectoria pastoral y episcopal.
La celebración reunió además a obispos y sacerdotes de otras diócesis, quienes acompañaron al obispo de Zacatecas en sus bodas de oro sacerdotales.

UN SACERDOTE BIEN RECORDADO EN SONORA
Aunque actualmente encabeza la Diócesis de Zacatecas, la historia sacerdotal de Noriega Barceló mantiene un vínculo especial con Sonora y la Diócesis de Ciudad Obregón.
Originario de Granados, Sonora, ingresó al Seminario de Ciudad Obregón en 1963 y fue ordenado sacerdote en 1976.
Tras estudiar en Roma, regresó en 1982 al Seminario de Ciudad Obregón, donde fue director espiritual durante varios años. Posteriormente fue párroco de San Isidro Labrador, en Providencia, y ocupó distintas responsabilidades dentro del seminario y la diócesis.
En 2006 fue nombrado vicario general de la Diócesis de Ciudad Obregón y en abril de 2007 fue elegido por Benedicto XVI para ser el primer obispo de Ensenada. Posteriormente en 2012 fue trasladado a Zacatecas donde actualmente es pastor.
Su relación con Sonora se mantiene hasta la actualidad, el llamado de cariño “Padre Sigi” regresa a esta tierra cada vez que puede, donde conserva el cariño de quienes lo conocieron durante sus años de servicio pastoral.
Con motivo de sus 50 años de sacerdocio, la Diócesis de Ciudad Obregón publicó este miércoles una felicitación para monseñor Noriega, reconociendo así a quien forma parte de la historia de esta Iglesia particular.


