La presidenta Claudia Sheinbaum consideró que la nueva licencia solicitada por el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, representa la mejor decisión para la entidad y descartó que el movimiento tenga consecuencias para la llamada Cuarta Transformación.
Antes de participar en la supervisión del Cablebús Línea 4, en Ciudad Universitaria, la mandataria fue cuestionada sobre la determinación del gobernador sinaloense, quien nuevamente se separará temporalmente del cargo.
Sheinbaum sostuvo que la decisión corresponde al ámbito personal de Rocha Moya y recordó que, en una ocasión anterior, el mandatario también solicitó licencia y posteriormente regresó a sus funciones.
SHEINBAUM NIEGA HABER PEDIDO LA SALIDA DE ROCHA
La presidenta rechazó haber hablado recientemente con Rocha Moya para solicitarle que dejara la gubernatura.
"No he hablado con él", respondió ante los cuestionamientos de los medios. Explicó que fue la secretaria de Gobernación quien tuvo comunicación con el gobernador.
Sheinbaum agregó que su último contacto directo con Rocha Moya ocurrió cuando éste pidió su primera licencia, momento en el que, según relató, solicitaron su intervención.
La postura presidencial ocurre en medio de la presión política que enfrenta el gobernador, particularmente por la situación de violencia en Sinaloa y los cuestionamientos sobre su permanencia al frente del Ejecutivo estatal.
DESCARTA AFECTACIONES PARA LA CUARTA TRANSFORMACIÓN
Al preguntarle si la nueva licencia podría perjudicar al movimiento que encabeza, Sheinbaum respondió negativamente y enfatizó que se trata de un asunto relacionado con Sinaloa.
La mandataria evitó pronunciarse sobre una eventual sucesión o sobre la posibilidad de que una mujer asuma la gubernatura. Ante esa pregunta, indicó que el tema sería abordado posteriormente durante una conferencia.
Con ello, Sheinbaum marcó distancia respecto a la decisión y sostuvo que corresponde al ámbito estatal y personal del mandatario sinaloense.

