La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, continúa prófugo de la justicia y sostuvo que, ante las acusaciones que pesan en su contra, debe ser investigado por las autoridades mexicanas y, de ser necesario, solicitar su extradición desde Estados Unidos.
Durante sus declaraciones, la mandataria también se refirió a la doble nacionalidad del exmandatario tamaulipeco, quien nació en McAllen, Texas, el 17 de septiembre de 1967.
Sheinbaum cuestionó que una persona con doble nacionalidad pueda ocupar determinados cargos públicos, al considerar que quienes gobiernan deben representar los intereses de una sola nación.
ANTECEDENTES DE CABEZA DE VACA
García Cabeza de Vaca, militante del Partido Acción Nacional (PAN), fue gobernador de Tamaulipas entre 2016 y 2022, antes de llegar al Ejecutivo estatal ocupó diversos cargos, entre ellos diputado local, diputado federal, senador de la República y presidente municipal de Reynosa.
El exgobernador enfrenta señalamientos en México por presuntos delitos relacionados con lavado de dinero, asociación delictuosa y defraudación fiscal, por lo que las autoridades federales han mantenido acciones legales en su contra, mientras que el político panista ha rechazado las acusaciones y ha sostenido que existe una persecución política.
En este contexto, Sheinbaum subrayó que quienes pretendan participar en la vida pública deben contar con una trayectoria que, a su juicio, sea intachable y caracterizada por honestidad y compromiso con el país.
“Eso debería ser para todas y todos los que pretendan participar en política, pero en particular para aquellos que representan al movimiento de la Cuarta Transformación”, sostuvo la presidenta.
La mandataria también cuestionó el papel de algunos medios de comunicación, al señalar que existen casos en los que se difunden noticias falsas o se descalifica a personas en medio de disputas políticas.
EN MEDIO DE LA POLÉMICA
Sus declaraciones se producen en medio de la discusión política generada por la situación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros actores políticos señalados públicamente por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Sheinbaum sostuvo además que, si el senador Enrique Inzunza Cázarez pretendiera regresar a sus funciones, dicha decisión sería “innecesaria”, al mantener una postura similar a la expresada sobre Rocha Moya y otros políticos mencionados en señalamientos provenientes de Estados Unidos.
La presidenta remarcó que corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR) realizar las investigaciones pertinentes y determinar, con base en las evidencias, si existen responsabilidades penales en cada uno de los casos.




