La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se sumó a las conmemoraciones del Día de Muertos con un mensaje dedicado a las raíces culturales del país y al significado de las ofrendas que cada año se colocan para recordar a quienes han fallecido.
A través de sus redes sociales, la mandataria compartió una reflexión sobre esta celebración y destacó elementos característicos de los altares, como las flores de cempasúchil y las veladoras, a los que atribuyó un significado relacionado con el afecto, el recuerdo y el respeto hacia los antepasados.
Sheinbaum señaló que estas expresiones forman parte de una herencia cultural que mantiene presentes las costumbres de los pueblos originarios y fortalece la identidad de los mexicanos.
También hizo referencia a la importancia de conservar estas prácticas, al considerar que conocer y transmitir las tradiciones permite mantener un vínculo con las raíces históricas y culturales del país.
UNA CELEBRACIÓN CON RAÍCES PREHISPÁNICAS
El Día de Muertos es una de las manifestaciones culturales más representativas de México. Sus antecedentes se encuentran en las antiguas civilizaciones mesoamericanas, donde existían ceremonias y rituales destinados a honrar a las personas fallecidas.
Con el paso del tiempo, estas costumbres se combinaron con las celebraciones religiosas introducidas durante la colonización española, particularmente el Día de Todos los Santos, que se conmemora el 1 de noviembre, y el Día de los Fieles Difuntos, correspondiente al 2 de noviembre.
De esta fusión surgió una tradición que actualmente reúne elementos indígenas y católicos, además de expresiones familiares y comunitarias que varían de una región a otra.
Las ofrendas, los alimentos, las fotografías y las flores forman parte de esta celebración, mediante la cual millones de familias mexicanas mantienen vivo el recuerdo de sus seres queridos.

