La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó nuevamente el informe emitido por la Organización de las Naciones Unidas que advierte sobre la persistencia de desapariciones forzadas en el país, al asegurar que el documento no cumple con los propios estatutos del organismo internacional ni refleja la realidad actual.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que el análisis presentado por el comité carece de sustento, ya que, dijo, no toma en cuenta las acciones emprendidas por su administración ni por el gobierno anterior para combatir este delito.
SHEINBAUM DESESTIMA INFORME DE LA ONU
La mandataria señaló que el estudio se basa únicamente en casos registrados en entidades como Nayarit, Coahuila, Jalisco y Veracruz, en un periodo que abarca de 2007 a 2019.
Sheinbaum cuestionó la interpretación del concepto de desaparición forzada utilizada en el informe, al subrayar que, de acuerdo con los propios lineamientos de la ONU, este delito implica la participación directa del Estado con fines políticos. En ese sentido, afirmó que las conclusiones del comité "quedan fuera de esta caracterización".
La presidenta enfatizó que su gobierno mantiene una política clara en contra de este tipo de prácticas y reiteró que el Estado mexicano no utiliza la desaparición como mecanismo de control o represión. "Rechazamos tajantemente la desaparición forzada como herramienta del Estado", puntualizó.
DEFIENDE ESTRATEGIA DE MÉXICO CONTRA DESAPARICIONES
Asimismo, lamentó que el documento no considere el trabajo coordinado con colectivos de búsqueda, ni las acciones de apoyo a familiares de personas desaparecidas, así como las estrategias implementadas para erradicar este delito, el cual, aseguró, está vinculado principalmente con la delincuencia organizada.
Ante esto, adelantó que las secretarías de Relaciones Exteriores y de Gobernación emitirán una postura más detallada sobre el informe, al tiempo que reiteró que su administración continuará avanzando en la atención del problema.
Por su parte, el informe del comité de la ONU advierte sobre la gravedad de la situación en México y plantea la posibilidad de que el tema sea llevado ante la Asamblea General del organismo, además de recomendar mayor visibilidad internacional y apoyo al Estado mexicano para enfrentar la crisis.
No obstante, Sheinbaum aclaró que su gobierno mantiene comunicación constante con el Alto Comisionado de Derechos Humanos en México, con el objetivo de informar sobre los avances en la materia y explicar las razones por las cuales no comparte las conclusiones del informe.
Finalmente, la mandataria insistió en que las desapariciones en el país no responden a una política de Estado, sino a dinámicas relacionadas con el crimen organizado, postura con la que justificó el rechazo oficial al documento internacional.




