Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que no existe una fecha límite para que las autoridades de Estados Unidos presenten pruebas relacionadas con las acusaciones que pesan sobre el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, así como contra otros exfuncionarios señalados por presuntos vínculos con actividades de narcotráfico.
Durante su conferencia matutina de este martes 16 de junio de 2026, la presidenta de México rechazó la versión de que el próximo 27 de junio venza un supuesto plazo de 60 días para que el gobierno estadounidense entregue evidencia a México sobre el caso.
"No hay plazo, no hay plazo, habría plazo si fuera un juicio formal de extradición", respondió Sheinbaum al ser cuestionada por representantes de los medios de comunicación.
Diferencia entre detención urgente y juicio formal de extradición
La controversia surge debido a que, de acuerdo con el tratado de extradición entre México y Estados Unidos, existe un periodo de hasta 60 días para que las autoridades requirentes presenten documentación formal una vez que se ha concretado una detención provisional de una persona con fines de extradición.
Sin embargo, Sheinbaum explicó que la solicitud realizada por una oficina del Departamento de Justicia estadounidense corresponde a una petición de detención urgente y no a un juicio formal de extradición, por lo que las reglas procesales son distintas.
La presidenta minimizó el alcance de esta solicitud y reiteró que hasta el momento el gobierno mexicano no ha recibido evidencia que sustente las acusaciones formuladas contra Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza, el alcalde con licencia Juan de Dios Mendívil y otros seis exfuncionarios.
México podría rechazar la solicitud si no hay pruebas
La mandataria subrayó que la falta de elementos probatorios podría llevar a que México rechace la solicitud de detención provisional.
"Nosotros hemos dicho que no hay pruebas para la detención urgente y no se han entregado ningunas pruebas", sostuvo.
Asimismo, explicó que si dicha petición fuera desestimada, las autoridades estadounidenses aún tendrían la posibilidad de iniciar un procedimiento formal de extradición, el cual implicaría un proceso jurídico más amplio y la obligación de presentar pruebas suficientes para sustentar los señalamientos.
Investigación podría continuar por otra vía
Sheinbaum indicó que una eventual negativa a la detención urgente no significaría el cierre definitivo del caso.
Explicó que Estados Unidos conserva la facultad de promover una solicitud formal de extradición dentro de un procedimiento judicial, donde se analizarían los elementos de prueba correspondientes.
"Si Estados Unidos no entrega las pruebas, puede rechazarse esa solicitud de detención urgente, independientemente de la investigación que lleve a cabo la fiscalía", señaló.
La presidenta reiteró que, hasta ahora, el gobierno mexicano no ha recibido evidencia que compruebe las acusaciones por presuntos vínculos con el tráfico de drogas, por lo que insistió en que cualquier acción legal deberá sustentarse en pruebas concretas y dentro de los mecanismos establecidos por la ley y los acuerdos internacionales vigentes entre ambas naciones.





