La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR) decidir sobre la investigación del exmandatario panista Felipe Calderón, en relación con la participación de agencias estadounidenses en México.
En declaraciones realizadas el 10 de julio, Sheinbaum destacó que cualquier operación de dichas agencias en territorio mexicano debe contar con la autorización del gabinete de seguridad y debe realizarse bajo los marcos establecidos en la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
Durante su intervención, la mandataria hizo hincapié en que la administración de Calderón permitió a las agencias estadounidenses realizar operaciones de inteligencia y ejecución en el país, específicamente a través de las Secretarías de Marina y de Seguridad Pública, bajo la dirección de Genaro García Luna.
Sheinbaum detalló que existe un registro de los agentes de agencias extranjeras en México, que deben obtener aprobación previa de un comité del gabinete de seguridad.
Este permiso, según señaló, se condiciona a que las operaciones se realicen dentro del marco legal mexicano, y resaltó la importancia de informes mensuales de estas acciones como parte de la normativa vigente.
Riesgos de la intervención estadounidense
La mandataria también mencionó el operativo "Rápido y Furioso" como un ejemplo de los riesgos asociados con la intervención de fuerzas estadounidenses, al relatar cómo la operación resultó en la entrega de más de 2 mil armas a grupos delictivos, lo que provocó consecuencias fatales tanto en México como en Estados Unidos.
Al abordar la tendencia del aumento en los homicidios durante el gobierno de Calderón, Sheinbaum citó datos que evidencian un incremento significativo en la violencia, definiendo ese periodo como una fase donde se facilitó la participación del Ejército y la Marina en tareas de seguridad pública sin un marco legal adecuado.
Violencia y conflictos en Sinaloa
Sobre los recientes eventos de violencia en Sinaloa relacionados con el Cártel de Sinaloa, Sheinbaum sugirió que la falta de información adecuada derivó en una escalada de conflictos internos en el cártel, llevando a la violencia entre grupos.
Sheinbaum concluyó subrayando que cualquier cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos debería estar fundamentada en el respeto mutuo y los principios del Estado de derecho, dejando claro que el control de las operaciones en México recae exclusivamente en las autoridades nacionales.





