La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que esta semana sostendrá una nueva reunión con empresarios gasolineros y autoridades del sector energético para contener posibles incrementos en el precio del diésel, en medio de la volatilidad internacional derivada del conflicto en Medio Oriente.
En el encuentro participarán representantes de la Secretaría de Energía, Petróleos Mexicanos (Pemex), la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Secretaría de Hacienda. El objetivo principal es reforzar las estrategias que han permitido mantener los precios relativamente estables en el país.
La mandataria recordó que su administración ha aplicado medidas como la reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a combustibles, con el fin de evitar que los precios superen los 30 pesos por litro en gasolinas y los 32 o 33 pesos en diésel. Actualmente, este último se mantiene alrededor de los 28 pesos por litro.
PRESIÓN INTERNACIONAL Y EFECTOS INTERNOS
Sheinbaum reconoció que el mercado global del petróleo continúa ejerciendo presión sobre los energéticos en México, lo que obliga a mantener un monitoreo constante y reforzar las acciones de contención.
Advirtió que un aumento en el diésel tendría efectos directos en la inflación, ya que este combustible es esencial para el transporte de mercancías en todo el país. En consecuencia, productos básicos como jitomate, carne y otros alimentos podrían encarecerse.
ACUERDOS, NO IMPOSICIONES
La presidenta subrayó que su gobierno no busca imponer controles de precios, sino construir acuerdos con el sector privado para mantener costos accesibles. Esta política, afirmó, forma parte de un enfoque más amplio para proteger el poder adquisitivo de la población.
El diálogo con los actores clave del sector energético será determinante para enfrentar los desafíos externos y evitar impactos mayores en la economía nacional.




