En una decisión de alto impacto para la industria alimentaria y la regulación sanitaria del país, el Gobierno de México prohibió el uso del colorante rojo número 3, conocido como Eritrosina o FD&C Red No. 3, en alimentos, bebidas y suplementos alimenticios, tras determinar que su nivel de exposición actual representa un "riesgo no aceptable" para la población.
El acuerdo fue publicado en el Diario Oficial de la Federación Diario Oficial de la Federación y firmado por el titular de la Secretaría de Salud David Kershenobich, quien formalizó la eliminación del aditivo de la lista de sustancias autorizadas en el país.
La medida entrará en vigor este 29 de mayo de 2026 y establece un periodo de transición de 24 meses, por lo que las empresas tendrán hasta mayo de 2028 para reformular productos, agotar inventarios y sustituir el colorante en sus procesos de producción.
RIESGO "NO ACEPTABLE", SEGÚN EVALUACIÓN SANITARIA
La decisión se sustenta en una evaluación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios Cofepris, que estimó una Ingesta Diaria Máxima Teórica de 0.231 mg/kg de peso corporal por día, cifra que supera la Ingesta Diaria Admisible de 0.1 mg/kg establecida por el Comité Mixto FAO/OMS.
De acuerdo con el análisis, la exposición de la población mexicana al colorante rebasa hasta dos veces el límite considerado seguro, incluso sin incluir fuentes no alimentarias. Este hallazgo llevó a la autoridad a concluir que no es posible garantizar su inocuidad bajo los patrones actuales de consumo.
El acuerdo también advierte que el colorante se ha detectado en productos de alto consumo infantil, como gomitas, caramelos, gomas de mascar, polvos para gelatinas y flanes, así como frutas en almíbar, lo que incrementa la preocupación sanitaria.
IMPACTO EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA
La prohibición del Rojo 3 tendrá efectos directos en la industria, que deberá reformular productos, ajustar procesos de producción y sustituir ingredientes para mantener características como color, estabilidad y aceptación sensorial.
El acuerdo obliga a las empresas a realizar estudios de vida de anaquel, modificaciones tecnológicas y ajustes en maquinaria, además de agotar inventarios existentes sin extender indefinidamente el uso del aditivo.
Entre los productos afectados se encuentran principalmente confitería, postres en polvo, gelatinas, flanes y productos decorativos de repostería.
VIGILANCIA SANITARIA
Durante el periodo de transición, la Cofepris y la Secretaría de Salud reforzarán las acciones de vigilancia para verificar el cumplimiento de la prohibición, supervisar la reformulación de productos y garantizar que el retiro del aditivo avance conforme a lo establecido.
Las autoridades también deberán evitar que el periodo de adaptación se convierta en una prolongación del uso del colorante, lo que implicará inspecciones más estrictas en el mercado.





