El caso de los hermanos gemelos Carlos "N" y David "N", vinculados a proceso por el ataque registrado en una secundaria de Torreón, continúa generando nuevas versiones mientras la Fiscalía de Coahuila mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer qué ocurrió y cuál habría sido el motivo de la agresión.
A pocos días de los hechos, Maribel Garza, madre de los jóvenes, dio a conocer su versión sobre lo sucedido y aseguró que, antes de acudir al plantel, sus hijos le comentaron que tenían previsto presentar una "solicitud de empleo".
La mujer describió a ambos como jóvenes con una vida social muy limitada. Según su relato, pasaban la mayor parte del tiempo juntos en casa, viendo televisión y videos, y prácticamente no tenían amistades.
Garza también mencionó que durante el periodo en que sus hijos estudiaron en la secundaria atravesaron una experiencia que calificó como negativa. Sin embargo, señaló que nunca recibió de ellos una explicación detallada sobre lo que habría ocurrido en aquella etapa.
Después de la agresión, la vivienda de la familia fue asegurada por las autoridades como parte de las diligencias relacionadas con el caso. La madre afirmó además que comenzó a recibir amenazas junto con otros familiares, motivo por el que decidió abandonar el domicilio.
Madre pide revisar las condiciones en que fueron detenidos
Entre los cuestionamientos planteados por Garza se encuentra la condición de la ropa que llevaban sus hijos. La madre aseguró que, al momento de ser detenidos, ninguno presentaba manchas de sangre en sus prendas, situación que, desde su perspectiva, debería ser revisada durante el proceso.
Sin embargo, esta afirmación corresponde exclusivamente a la versión de la madre y no constituye por sí misma una prueba que determine la inocencia de los jóvenes. La investigación y el proceso judicial continuarán con la valoración de los elementos presentados por la Fiscalía y la defensa.
Así ocurrió el ataque en la secundaria
Los hechos se registraron la mañana del 1 de octubre en la Secundaria General Número 13, localizada en el ejido La Unión, en Torreón, Coahuila.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades, los hermanos, quienes anteriormente habían estudiado en ese plantel, ingresaron portando armas blancas y petardos. La agresión dejó como saldo la muerte de la subdirectora Nedi Edith Nevárez González, de 56 años, además de cuatro personas lesionadas.
Parte de la investigación se apoya en imágenes captadas por cámaras de seguridad. Las grabaciones permitirían reconstruir los movimientos de los hermanos antes de ingresar al centro escolar y forman parte de las evidencias que buscan establecer cómo se desarrollaron los acontecimientos.

