El nuncio apostólico Joseph Spiteri, representante del Papa León XIV en México, llamó a la sociedad a involucrarse en la construcción de la paz y respaldar a las víctimas de la violencia, al participar en un encuentro de oración celebrado en el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, en Culiacán, Sinaloa.
Ante madres buscadoras, familiares de personas desaparecidas, viudas de policías y militares, así como jóvenes, el representante diplomático de El Vaticano señaló que la tranquilidad no puede construirse mediante el miedo ni el silencio impuesto.
"No queremos la paz de cementerios, no queremos la paz de un silencio impuesto con la fuerza", expresó durante la jornada, en la que estuvo acompañado por el obispo de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez.
Spiteri recalcó que la fe debe traducirse en acciones concretas para ayudar a quienes atraviesan momentos difíciles. También pidió acercarse a las víctimas sin promover la venganza, privilegiando la búsqueda de justicia y la reconciliación.

LA ORACIÓN DEBE CONVERTIRSE EN ACCIONES
El nuncio recordó que el papa León XIV ha convocado a rezar el Rosario durante octubre por la paz. Sin embargo, señaló que las plegarias deben reflejarse en la conducta cotidiana, comenzando por la educación de las nuevas generaciones y el rechazo a las injusticias.
Por su parte, el obispo Herrera Quiñónez destacó que las familias afectadas, los servidores públicos fallecidos en cumplimiento de su deber y los jóvenes necesitan acompañamiento y alternativas para construir un futuro distinto.
Expuso el riesgo de que la violencia pueda normalizarse cuando las armas, el dinero y el poder se presentan como medios para alcanzar reconocimiento o prosperidad.
Frente a este panorama, resaltó el trabajo de organizaciones, instituciones educativas, comunidades religiosas y colectivos que contribuyen a recuperar el tejido social. Afirmó que el encuentro no debía quedarse en una ceremonia religiosa, sino convertirse en un compromiso colectivo.

FAMILIAS PIDEN VERDAD Y JUSTICIA
Martha Beatriz Vega, representante de colectivos integrados en la Brigada Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Sinaloa, compartió el sufrimiento de quienes continúan esperando noticias de sus seres queridos.
Agradeció la visita del nuncio y pidió mantener las oraciones por las familias que enfrentan la desaparición de hijos, padres, madres, parejas y hermanos.
Expresó su esperanza de que las personas desaparecidas regresen con vida o, en su defecto, que se conozca la verdad y se haga justicia para alcanzar la reconciliación.
El encuentro representó un espacio de acompañamiento para quienes siguen buscando a sus familiares y exigen que su dolor no quede en el olvido.

