La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) habría ordenado el congelamiento de las cuentas bancarias de Rubén Rocha Moya, así como de nueve funcionarios y exfuncionarios relacionados con una investigación por presuntos delitos de narcotráfico impulsada por autoridades de Estados Unidos.
De acuerdo con reportes, la medida también alcanzó a uno de los hijos del mandatario sinaloense, aunque inicialmente trascendió que serían varios familiares los afectados.
El bloqueo financiero habría sido emitido el pasado 6 de mayo y distribuido al sistema financiero nacional a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. La disposición ordena suspender operaciones y congelar activos de las personas señaladas.
Entre los señalados también figura Enrique Inzunza Cázarez, quien junto con otros implicados enfrenta acusaciones relacionadas con una presunta red de protección política, financiera y policial vinculada al Cártel de Sinaloa, particularmente a la facción de Los Chapitos.
Las investigaciones en Estados Unidos apuntan a presuntos vínculos con operaciones de tráfico de drogas y encubrimiento de actividades ilícitas, por lo que autoridades estadounidenses habrían solicitado órdenes de captura con fines de extradición.
Sobre el caso, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró durante su conferencia matutina de este viernes que no tenía información confirmada sobre el congelamiento de cuentas.
“No tengo conocimiento en particular de la UIF. La UIF es un área técnica; si encuentra alguna irregularidad, procede”, declaró la mandataria, quien agregó que solicitará información oficial sobre el tema.
Hasta el momento, ni la UIF ni la SHCP han emitido un posicionamiento público detallado sobre el presunto congelamiento de cuentas.




