La regulación del uso de celulares en escuelas primarias y secundarias contemplará excepciones para situaciones de emergencia y prácticas pedagógicas previamente autorizadas, explicó el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo.
Durante la conferencia matutina del lunes 21 de septiembre, el funcionario señaló que la medida busca restringir la utilización de estos dispositivos dentro de los planteles, sin impedir que los estudiantes puedan llevarlos cuando exista una razón justificada.
La aclaración permite distinguir entre portar un teléfono y utilizarlo libremente durante la jornada escolar. Contar con el aparato por una necesidad específica no equivaldrá a tener autorización para usarlo en cualquier momento.
¿En qué casos se permitirá utilizar celulares en las escuelas?
Delgado mencionó dos situaciones que se contemplarán como excepciones: las emergencias y las actividades educativas que cuenten con autorización de la escuela.
"Habrá excepciones donde lo llevarán por alguna cuestión de emergencia o cuando tengan una práctica pedagógica autorizada en la escuela", expresó.
De esta manera, una actividad académica previamente aprobada podrá justificar el uso del dispositivo. Sin embargo, la excepción no significa que los alumnos podrán emplearlo por iniciativa propia bajo el argumento de que realizan una tarea.
En cuanto a las emergencias, el secretario reconoció que pueden existir circunstancias que justifiquen llevar el teléfono. En la declaración citada no detalló un catálogo de situaciones ni el procedimiento para solicitar o acreditar ese permiso.
¿Cuándo comenzará la restricción de celulares?
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que la medida comenzará a aplicarse el martes 3 de noviembre de 2026. La restricción general abarcará las clases y el recreo en primaria y secundaria.
Por ello, el descanso entre actividades tampoco debe entenderse como un periodo de libre uso del celular. Las excepciones anunciadas responderán a motivos específicos, no a una autorización general para mantener los dispositivos en funcionamiento dentro del plantel.
Respecto a su utilización como herramienta educativa, la explicación de Delgado introduce una precisión: la regla general será la restricción, mientras que las prácticas pedagógicas autorizadas constituirán casos excepcionales.
¿Por qué se regularán los dispositivos?
La iniciativa busca proteger el desarrollo y bienestar de los estudiantes. Como antecedente, una consulta entre más de 565 mil docentes registró que el 81 por ciento respaldaba establecer reglas para estos aparatos.
Para las familias, será importante conocer las indicaciones que comunique cada plantel sobre las excepciones. La declaración del titular de la SEP no especifica sanciones, mecanismos para resguardar los teléfonos ni requisitos documentales, por lo que esos aspectos no deben darse por definidos a partir de este anuncio.

