Dos posturas relacionadas con la posibilidad de restringir el derecho al voto provocaron una fuerte polémica en México. Javier Albarrán y Natalia Torres, identificados como militantes o simpatizantes del Partido Acción Nacional (PAN), fueron criticados después de plantear modelos que modificarían quiénes pueden participar en las elecciones.
Aunque sus declaraciones coincidieron en cuestionar el sufragio universal, se trata de propuestas diferentes y, hasta el momento, ninguna ha sido presentada formalmente por el PAN como iniciativa legislativa.
Albarrán respaldó el denominado "voto por familia", mientras que Torres sostuvo que no todas las personas deberían votar y planteó establecer requisitos relacionados con conocimientos o estudios.
¿Quién es Javier Albarrán y qué propone?

Javier Albarrán es abogado, creador de contenido y militante del PAN en Metepec, Estado de México. Se convirtió en tendencia después de pronunciarse a favor del "household voting", concepto traducido como "voto por hogar" o "voto por familia".
El modelo plantea que cada familia tenga un solo representante electoral, encargado de emitir un voto tomando en cuenta, supuestamente, los intereses del resto de los integrantes del hogar. Albarrán argumentó que el sistema actual es demasiado individual y deja de lado a la familia como núcleo de la sociedad.

Sin embargo, la propuesta fue cuestionada porque podría impedir que esposas, hijos adultos u otros familiares ejerzan su derecho político de manera independiente. Las críticas también señalaron que el modelo podría favorecer que el padre de familia concentre la decisión electoral.
La postura de Albarrán no representa oficialmente al PAN. Incluso algunas figuras del partido, como la exdiputada local Magui Fisher, se deslindaron y defendieron el voto universal como uno de los principios de la democracia.
La propuesta se difundió principalmente mediante redes sociales y no corresponde a una iniciativa presentada ante el Congreso.
¿Quién es Natalia Torres y qué dijo sobre el derecho al voto en México?

Natalia Torres, conocida en plataformas digitales como Naat Torres, es abogada, profesora de Teoría Constitucional, analista política y creadora de contenido.
Durante su participación en un podcast, Torres declaró que "no todas las personas deberían votar" y defendió la posibilidad de condicionar el sufragio al nivel de preparación o conocimientos de los ciudadanos.
Sus palabras fueron interpretadas como una propuesta para establecer una especie de filtro educativo antes de permitir que una persona participe en las elecciones. La postura generó críticas por considerarse clasista y excluyente, pues dejaría fuera a sectores con menor acceso a la educación formal.
A diferencia de lo difundido en algunas publicaciones, no está acreditado que Torres haya impulsado junto con Albarrán el modelo de "voto por familia". Ambos protagonizaron controversias relacionadas con restricciones al sufragio, pero mediante planteamientos distintos.
¿Por qué estas propuestas serían contrarias a la legislación mexicana?
La Constitución reconoce como derecho de la ciudadanía votar en las elecciones populares. Además, la legislación electoral establece que las elecciones deben realizarse mediante sufragio universal, libre, secreto y directo.
Implementar un voto por hogar o exigir estudios para participar requeriría cambios constitucionales de gran alcance. También implicaría abandonar el principio democrático de "una persona, un voto" y podría excluir a millones de mexicanos.
Sheinbaum califica las posturas como antidemocráticas
Durante su conferencia del lunes 20 de julio, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó ambos planteamientos y cuestionó qué sucedería con las familias diversas o aquellas encabezadas por madres solteras.
"Absurdo, antidemocrático, regresivo, porfirista, conservador y fuera de la realidad", expresó la mandataria al referirse al modelo en el que solamente votaría una persona por familia.
La polémica creció rápidamente en redes sociales, donde usuarios señalaron que ambas posturas podrían significar un retroceso histórico para los derechos políticos de las mujeres y de los grupos con menor acceso a la educación.





