En el marco del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un contundente mensaje dirigido tanto a la oposición interna como al gobierno de Estados Unidos, en medio de un contexto de tensiones bilaterales por el respeto a la soberanía nacional.
Mensaje presidencial y postura frente a la injerencia
Durante la ceremonia conmemorativa del 5 de mayo de 1862, la mandataria federal subrayó que la historia de México está marcada por la resistencia frente a intervenciones extranjeras, así como por episodios de traición interna.
En ese sentido, criticó a los partidos opositores, a quienes acusó de promover posturas que favorecen la injerencia extranjera en los asuntos del país.
"Quienes creen que la presidenta se arrodilla, están destinados a la derrota", expresó Sheinbaum, al tiempo que reafirmó que su gobierno no cederá ante presiones externas ni internas que vulneren la independencia nacional.
La titular del Ejecutivo hizo un repaso histórico de los momentos en que México ha enfrentado intentos de intervención extranjera, recordando que incluso después de la consumación de la Independencia en 1821, el país continuó siendo objeto de presiones internacionales.
Mencionó, por ejemplo, la invasión encabezada por Isidro Barradas en 1829, la Guerra de los Pasteles en 1838 y la invasión estadounidense de 1846, conflicto que derivó en la pérdida de más de la mitad del territorio nacional.
En su discurso, también destacó que los argumentos utilizados por las potencias extranjeras para justificar dichas invasiones solían sustentarse en interpretaciones jurídicas desde la perspectiva de los invasores, lo que, dijo, evidencia una constante histórica de intervencionismo.
Respecto al conflicto con Francia que derivó en la Batalla de Puebla, la presidenta señaló que este no solo respondió a deudas económicas, sino a intereses políticos y estratégicos.
Sheinbaum también recordó que el ejército francés, considerado el más poderoso de su tiempo, fue derrotado por fuerzas mexicanas encabezadas por el general Ignacio Zaragoza.
Asimismo, subrayó que, tras aquella victoria, sectores conservadores impulsaron la instauración de una monarquía en México, solicitando apoyo europeo para traer a Maximiliano de Habsburgo, lo que derivó en un nuevo periodo de resistencia por parte del pueblo mexicano.
Finalmente, Sheinbaum evocó el pensamiento de Benito Juárez, retomando su célebre frase: "El respeto al derecho ajeno es la paz", como principio rector de la política exterior mexicana y como recordatorio del valor de la soberanía nacional.
El mensaje presidencial se da en un contexto de debate sobre la relación México-Estados Unidos, en el que el gobierno federal ha insistido en la defensa de la autodeterminación y el rechazo a cualquier forma de intervención extranjera.




