La violencia contra el sector productivo en la región occidente del país sumó un nuevo caso que ha generado indignación entre empresarios agrícolas y comunidades locales.
Eduardo Ochoa Arias, reconocido productor y exportador de plátano en el estado de Colima, fue localizado sin vida días después de haber sido privado de la libertad, en un hecho que pone nuevamente en evidencia la inseguridad que enfrenta esta zona.
¿QUIÉN ERA EDUARDO OCHOA ARIAS?
Eduardo Ochoa Arias era director de la empresa productora y exportadora "Ochoa Products", una firma dedicada al cultivo y comercialización de plátano en la región de Tecomán, Colima, una de las principales zonas agrícolas del estado.
Su labor lo posicionó como una figura relevante dentro del sector, generando empleo y actividad económica en la zona.
El cuerpo del empresario colimense fue encontrado desde el pasado 21 de marzo en la playa de Boca de Apiza, en el municipio de Coahuayana, Michoacán. Sin embargo, debido al avanzado estado de descomposición, su identidad fue confirmada hasta la tarde del 24 de marzo mediante pruebas genéticas.
EL LÍDER PLATANERO SECUESTRADO Y HALLADO SIN VIDA
El empresario fue reportado como desaparecido el 13 de marzo en la localidad de Callejones, en el municipio de Tecomán. De acuerdo con los primeros informes, habría sido interceptado por un grupo armado presuntamente vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación, quienes se lo llevaron por la fuerza.
Ante la falta de resultados en su localización, familiares, amigos y ciudadanos convocaron a una manifestación el 20 de marzo sobre la carretera Colima-Manzanillo. Aunque evitaron bloquear la vía, se concentraron con pancartas para exigir su aparición con vida.
Un día después de la protesta, habitantes de Boca de Apiza reportaron el hallazgo de un cuerpo en la playa. Peritos de la Fiscalía de Michoacán acudieron al sitio y, debido a las condiciones en que se encontraba, fue necesario realizar estudios genéticos para confirmar la identidad.
Los reportes señalan que el cuerpo presentaba un disparo en el pecho, además de estar maniatado y envuelto en plástico junto con una hamaca. Posteriormente, fue trasladado al Servicio Médico Forense y entregado a sus familiares en Colima.
La confirmación oficial se dio durante una misa en la parroquia de San Juan Pablo Segundo, en la ciudad de Colima, donde el sacerdote Asahel Ochoa, primo de la víctima, informó a los asistentes sobre el fallecimiento.
EXIGEN JUSTICIA
Tras confirmarse la muerte de Ochoa Arias, empresas del sector platanero expresaron su solidaridad con la familia mediante esquelas y mensajes públicos. Firmas como Coliman Bananas-Grupo AGGALL hicieron un llamado a las autoridades para esclarecer el caso y garantizar justicia.
Hasta el momento, ninguna autoridad estatal ha informado sobre avances en la investigación ni posibles responsables, lo que ha incrementado la preocupación entre productores y habitantes de la región ante el clima de inseguridad.
La muerte de Eduardo Ochoa Arias no solo representa la pérdida de un empresario, sino también un golpe para el sector agrícola de Colima, que continúa operando en medio de un entorno marcado por la violencia.




