Miles de aficionados se reunieron en el Zócalo de la Ciudad de México para celebrar la inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026, pero entre la multitud también se escuchó una exigencia de justicia. Integrantes de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas irrumpieron en el Fan Fest para visibilizar la crisis que enfrenta el país.
Con el grito de "México es campeón en desaparición", madres, padres y familiares de personas no localizadas ingresaron al evento portando lonas, fotografías y camisetas de la Selección Mexicana intervenidas con los rostros de sus seres queridos.
DENUNCIAN CRISIS ANTE LA MIRADA INTERNACIONAL
Los manifestantes provenían de once estados de la República, entre ellos Jalisco, Guanajuato, Oaxaca, Guerrero y Quintana Roo. Su objetivo, explicaron, era aprovechar la atención mediática generada por el Mundial para denunciar lo que consideran una emergencia nacional.
Héctor Flores, integrante del colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco y padre de Héctor Daniel, desaparecido de manera forzada en 2021, aseguró que la protesta no buscaba confrontar la celebración deportiva.
"No estamos en contra del Mundial, sólo queremos recurrir a los medios internacionales para informar que en México están ocurriendo delitos de lesa humanidad", expresó ante los asistentes al Fan Fest.
EXIGEN JUSTICIA Y VISIBILIDAD
Durante la intervención, mujeres buscadoras de Guanajuato mencionaron los nombres de hijos, hijas, hermanos, esposos y padres desaparecidos, en un acto que contrastó con el ambiente festivo del evento.
Bibiana Mendoza, del colectivo Hasta Encontrarte Guanajuato y hermana de Manuel Ojeda Mendoza, desaparecido en Irapuato, explicó que la presencia de las familias buscadoras buscaba mostrar una realidad distinta a la imagen que México proyecta al mundo durante la justa deportiva.
La activista señaló que, además de las más de 135 mil personas desaparecidas registradas en el país, persisten problemáticas como el desplazamiento forzado de comunidades indígenas, el asesinato de mujeres buscadoras y un rezago forense que supera las 70 mil personas sin identificar.
Con esta acción, los colectivos buscaron convertir uno de los escaparates internacionales más importantes del país en una plataforma para exigir verdad, justicia y atención a las víctimas.





