El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó un nuevo señalamiento contra Morena al solicitar formalmente a instancias del gobierno de Estados Unidos que dicho partido sea declarado como “organización terrorista” y anunció acciones legales en México para que se le retire el registro como partido político.
Moreno presenta solicitudes al Departamento de Estado y del Tesoro de EU
Durante una conferencia de prensa, el líder priista informó que presentó solicitudes ante el Departamento de Estado, el Departamento de Justicia y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, argumentando presuntos vínculos entre Morena y grupos del crimen organizado.
Paralelamente, acudió ante el Instituto Nacional Electoral (INE) para pedir la cancelación del registro del partido en territorio nacional.
Moreno Cárdenas aseguró que sus peticiones se basan en lo que calificó como “evidencias claras” de la intervención del crimen organizado en procesos electorales, supuestamente en coordinación con Morena.
Como antecedente, mencionó el caso de Batasuna en España, organización vinculada a ETA que fue considerada parte de un grupo terrorista por autoridades internacionales.
“El brazo político de Morena son los cárteles del crimen organizado”, afirmó el dirigente priista, al tiempo que anunció el inicio de una gira internacional para denunciar estos presuntos hechos ante organismos y gobiernos extranjeros.
También sostuvo que integrantes de su partido han recibido amenazas, pero aseguró que continuarán con las denuncias.
Caso Rocha y funcionarios sinaloenses
En su posicionamiento, el dirigente del PRI también exigió al gobierno federal la entrega a la justicia de diversos funcionarios señalados por autoridades estadounidenses, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como el mandatario de Tamaulipas, Américo Villarreal.
Asimismo, lanzó críticas contra el exgobernador sinaloense Quirino Ordaz, a quien calificó como “narco embajador”.
Moreno advirtió que, de acuerdo con leyes estadounidenses como la Ley Patriota, cualquier persona o entidad que mantenga relación con organizaciones catalogadas como terroristas podría enfrentar sanciones severas por parte del gobierno de ese país.
Finalmente, el líder priista sostuvo que México no debe normalizar la supuesta relación entre el poder político y el crimen organizado, al insistir en que el país requiere instituciones libres de vínculos con la delincuencia. Hasta el momento, Morena no ha emitido una postura oficial sobre estas acusaciones.




