¿Por qué el esposo de Carolina Flores ocultó durante un día el asesinato?

Claves del caso revelan retraso en aviso oficial, testimonio familiar, investigación judicial en curso y búsqueda de presunta responsable prófuga

¿Por qué el esposo de Carolina Flores ocultó durante un día el asesinato?

El feminicidio de Carolina Flores Gómez continúa generando conmoción y cuestionamientos tras revelarse nuevos detalles sobre lo ocurrido después de su muerte. La joven fue asesinada el pasado 15 de abril al interior de un departamento en Polanco, en la Ciudad de México.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México abrió una carpeta de investigación bajo el protocolo de feminicidio desde el 16 de abril, luego de que la denuncia formal se realizara un día después del crimen.

Las autoridades identifican a Erika Herrera, madre de Alejandro Sánchez, esposo de la víctima, como la principal sospechosa del ataque. Hasta el momento, permanece prófuga.

RETRASO EN LA DENUNCIA DESATA POLÉMICA

Uno de los puntos que más ha generado indignación es la actuación del esposo, Alejandro Sánchez, quien habría retrasado el aviso a las autoridades por cerca de 24 horas.

De acuerdo con el testimonio de Reyna Gómez Molina, difundido por Univisión, el hombre justificó su decisión argumentando que buscaba proteger a su hijo de apenas ocho meses y garantizar su cuidado antes de enfrentar posibles consecuencias legales.

Según lo relatado por la madre de la víctima, Alejandro Sánchez habría grabado videos con instrucciones sobre la alimentación del bebé, ante la posibilidad de ser detenido y que el menor fuera enviado a una casa hogar.

La noticia del asesinato fue comunicada a la familia hasta el 16 de abril alrededor de las 13:35 horas, mediante una llamada telefónica. En ese momento, el esposo le informó directamente a su suegra que su madre, presuntamente, había disparado contra Carolina.

UN ENTORNO FAMILIAR BAJO LA LUPA

El caso también ha puesto en el foco la relación entre la víctima y su suegra, descrita por la madre como una convivencia con "problemas comunes", aunque ahora bajo investigación por su posible desenlace violento.

Mientras tanto, las autoridades continúan con las indagatorias para esclarecer completamente los hechos y dar con el paradero de la presunta responsable.

El caso que no solo apunta a un posible feminicidio, sino que también expone un entorno familiar marcado por tensiones y actuaciones que hoy generan más preguntas que respuestas.