El pan dulce mexicano fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, en reconocimiento a una tradición gastronómica que forma parte de la identidad y memoria colectiva de sus comunidades.
La declaratoria fue aprobada durante la Primera Sesión Extraordinaria 2026 de la Comisión Interinstitucional del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México.
La iniciativa fue impulsada por la Secretaría de Cultura capitalina y la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares (Canainppa), organismo con más de 80 años de historia que representa los intereses de la industria panificadora en México.
Además de promover al sector, la Canainppa brinda servicios de asesoría jurídica, fiscal y operativa, así como capacitación especializada. Entre sus objetivos se encuentra fortalecer la cultura del pan artesanal y contribuir al desarrollo de los negocios dedicados a esta actividad.

EL SIGUIENTE PASO SERÁ LA GACETA OFICIAL
La declaratoria deberá publicarse en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, lo que está previsto para septiembre.
El reconocimiento destaca que la tradición del pan dulce trasciende su dimensión gastronómica, pues está vinculada con la memoria colectiva, las celebraciones y las costumbres de distintas comunidades.
BUSCAN RECONOCIMIENTO ANTE LA UNESCO
La Canainppa también presentó ante la Comisión de Patrimonio de la Ciudad de México una solicitud para que la tradición del pan dulce mexicano sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
La propuesta fue aprobada y representa un nuevo intento por visibilizar a nivel internacional una práctica que reúne conocimientos, técnicas, costumbres y expresiones culturales transmitidas entre generaciones.




