La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo un llamado a la sociedad y a las autoridades para asumir una responsabilidad compartida en la construcción de condiciones que permitan vivir sin miedo, al advertir que la violencia afecta a comunidades de distintas regiones del país.
En su mensaje con motivo del Día Internacional de la Paz, fechado este 21 de septiembre, el organismo señaló que la paz no debe entenderse únicamente como la ausencia de enfrentamientos, sino como la posibilidad de salir de casa, trabajar, transitar y desarrollar una vida cotidiana sin temor.
El episcopado expresó su preocupación por las desapariciones, los desplazamientos de familias y las extorsiones contra comerciantes y trabajadores, situaciones que, afirmó, han dejado heridas en diversas comunidades.
LA PAZ REQUIERE PARTICIPACIÓN DE TODOS
El documento destaca que la solución no puede surgir de un solo sector, por lo que planteó fortalecer el diálogo y la colaboración entre víctimas, comunidades, jóvenes, autoridades, especialistas, organizaciones sociales, instituciones educativas, empresarios y medios de comunicación.
La CEM también reiteró su llamado a las autoridades de los distintos órdenes de gobierno para garantizar la seguridad, el Estado de derecho y el acceso efectivo a la justicia.
A las familias les pidió promover entornos libres de violencia y educar a las nuevas generaciones para convertirse en ciudadanos responsables. A los medios de comunicación los exhortó a contribuir a una cultura basada en el encuentro y la verdad, mientras que convocó a empresarios, iglesias y organizaciones sociales a generar empleo, acompañar a las comunidades y favorecer la reconciliación.
El mensaje recuerda además el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín César Mora, ocurrido en Cerocahui, Chihuahua, en junio de 2022, como una herida que, según el episcopado, mantiene vigente el llamado a no permanecer indiferentes.
Finalmente, la CEM invitó a los mexicanos a rechazar la violencia y trabajar diariamente por la justicia, el perdón, el encuentro y el respeto a la dignidad humana.

