El obispo de la Diócesis de Texcoco, Estado de México, Carlos Enrique Samaniego López, protagonizó este fin de semana un encuentro inusual al "detener" simbólicamente a cerca de 70 policías, junto con sus comandantes y familiares, dentro de la Catedral, para dialogar sobre la construcción de la paz en medio de un contexto marcado por la violencia.
Durante la jornada, que incluyó misa, oración, un conversatorio y momentos de reflexión comunitaria, invitó a los elementos de las corporaciones policiales a redescubrir el sentido profundo de su servicio como una auténtica vocación orientada al bien común.
Como cierre del encuentro, los policías participaron cantando, a modo de karaoke y con una vela en la mano, la oración de San Francisco de Asís: "Hazme un instrumento de tu paz".

LA PAZ VA MÁS ALLÁ DE LA AUSENCIA DE VIOLENCIA
Monseñor Samaniego López, quien asumió recientemente el gobierno pastoral de la Diócesis de Texcoco, dijo que este diálogo por la paz es la primera acción significativa del año y expresó su deseo de que se replique en todas las parroquias y movimientos laicales de la diócesis. "Oramos, conversamos y recordamos entre todos por qué es clave el servicio de los policías en la construcción de la paz", compartió el obispo.
En su mensaje, el líder diocesano recordó que la paz es un don de Dios, pero también una responsabilidad que exige coherencia, humildad y diálogo constante. Al reflexionar sobre el saludo litúrgico "La paz esté con ustedes", explicó que la paz cristiana va más allá de la ausencia de violencia, pues implica reconciliación, justicia y la construcción de puentes entre las personas.

PIDE NO ESTIGMATIZAR LABOR DE POLICÍAS
Ante la realidad de violencia que se vive a nivel mundial y nacional, el obispo insistió en la urgencia de implorar y trabajar por una paz "desarmada y desarmante", que comience en el corazón de cada persona, en la familia y en la vida cotidiana.
Asimismo, destacó el papel fundamental de las fuerzas policiales en la edificación del bien común, e invitó a la sociedad a orar por quienes cuidan de la seguridad, evitando estigmatizar su labor.
Antes de "dejar libres" a los policías, Samaniego López pidió por los elementos que han perdido la vida en el cumplimiento de su deber y por sus familias, y exhortó a todos los fieles a asumir la paz como una tarea diaria, sostenida en la justicia, la reconciliación y el compromiso personal con los valores cristianos.




