"No podemos acostumbrarnos al dolor": CEM lanza llamado por la paz tras Asamblea Plenaria

Obispos expresan inquietud por inseguridad y exhortan a sociedad y autoridades a reconstruir tejido social con diálogo y esperanza

Los representantes de todas las iglesias diocesanas de México se reunieron esta semana.
Los representantes de todas las iglesias diocesanas de México se reunieron esta semana.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un mensaje al concluir su CXX Asamblea Plenaria, en el que hace un llamado urgente a la construcción de la paz ante el contexto de violencia e inseguridad que vive el país.

En el documento, los obispos reconocen que México atraviesa una realidad marcada por conflictos, debilitamiento institucional y una creciente descomposición social, pero también destacan que existen oportunidades para fortalecer la reconciliación y la fraternidad.

Durante el mensaje, recordaron el contexto de la Pascua como un símbolo de esperanza, subrayando que la vida ha vencido a la muerte y que este tiempo debe impulsar a la sociedad a caminar con renovada fe y compromiso.

PREOCUPACIÓN POR LA VIOLENCIA EN MÉXICO

Los integrantes del Episcopado manifestaron su preocupación por la situación de inseguridad, señalando que la violencia no solo arrebata vidas, sino que también destruye la esperanza y normaliza el dolor en la sociedad.

Ante este panorama, hicieron un llamado tanto a autoridades como a la ciudadanía a no ser indiferentes, y a trabajar activamente por la paz y la reconciliación. Advirtieron que no se puede aceptar la violencia como parte de la vida cotidiana.

Asimismo, exhortaron a fortalecer el compromiso social para construir un futuro más justo, en el que las próximas generaciones puedan desarrollarse en un entorno de paz.

LLAMADO A LA ESPERANZA Y RECONSTRUCCIÓN SOCIAL

En su mensaje, los obispos retomaron enseñanzas recientes del papa, destacando la importancia de multiplicar acciones de bien, denunciar las injusticias y atender las causas del sufrimiento.

Subrayaron que el camino para reconstruir el tejido social está en el amor, la solidaridad y el acompañamiento a las personas más vulnerables.

También resaltaron el valor de la memoria histórica y de quienes han defendido la libertad religiosa, señalando que su testimonio debe inspirar a la sociedad actual a construir, no dividir.

Finalmente, la CEM reiteró que la verdadera riqueza del país no es material, sino la capacidad de sus ciudadanos para amar, colaborar y transformar su realidad desde la fe, la justicia y el compromiso social.