La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que no debe existir ninguna sospecha de irregularidades en el Instituto Nacional Electoral (INE) ni en ninguna institución del país
Este comentario lo hizo en torno a la polémica que involucra a la consejera presidenta del organismo, Guadalupe Taddei, y a un proveedor, donde la mandataria sostuvo que la defensa de la autonomía del órgano electoral no debe confundirse con una protección frente a posibles señalamientos de corrupción
Consideró que la transparencia debe ser una condición indispensable para las instituciones públicas. “No debe de haber ni una sombra de corrupción en el INE y en ningún lado del país”, advirtió Sheinbaum.
La presidenta también aclaró que su postura en defensa del instituto no es equivalente a la que mantuvo la oposición en años anteriores, sin embargo, reiteró que todas y todos los mexicanos deben defender la autonomía del INE, debido a su papel en la organización de los procesos electorales del país.
AUTONOMÍA ELECTORAL Y TRANSPARENCIA
Las declaraciones de Sheinbaum colocan en el centro de la discusión la relación entre la independencia del organismo electoral y la obligación de rendir cuentas sobre sus decisiones y contrataciones.
El INE es una institución autónoma encargada de organizar las elecciones federales y coordinar diversas actividades con los organismos electorales locales. Su independencia busca garantizar que los procesos electorales se desarrollen sin subordinación al Gobierno.
En ese contexto, la presidenta planteó que defender la autonomía del instituto no significa dejar de exigir claridad ante posibles irregularidades. Ambos principios, la independencia institucional y el combate a la corrupción, deben coexistir.
La controversia mencionada por la mandataria involucra a Guadalupe Taddei y a un proveedor; no obstante, los señalamientos por sí solos no acreditan la existencia de actos ilícitos. Para establecer el alcance del caso es necesario conocer los detalles de la contratación cuestionada y el estado de las posibles investigaciones.
Sheinbaum reiteró así su postura a favor de preservar la autonomía del órgano electoral, al tiempo que sostuvo que ninguna institución debe quedar al margen de las exigencias de transparencia y rendición de cuentas.

