Rocky, un perro de 14 años de raza gran pirineo que permanecía bajo atención veterinaria tras sufrir un grave episodio de maltrato, falleció este miércoles debido a las lesiones que presentaba.
El caso generó una fuerte reacción social luego de que se difundiera un video en el que se observa a una mujer sujetando al animal a una camioneta, arrastrándolo por varias calles y posteriormente pasándole el vehículo por encima. El hecho ocurrió el pasado fin de semana en el fraccionamiento San Miguel, al norte de Saltillo.
Las imágenes provocaron indignación entre usuarios de redes sociales y organizaciones dedicadas a la protección animal, quienes exigieron que las autoridades actuaran contra la presunta responsable.
Antes de que se confirmara el fallecimiento de Rocky, Liliana "N" compartió un mensaje en sus redes sociales en el que ofreció su versión de los hechos. La mujer afirmó que salió a buscar al perro tras percatarse de que había salido de la vivienda y aseguró que nunca advirtió que el animal permanecía sujeto al vehículo mientras conducía.
También sostuvo que, al regresar a su domicilio, intentó mover la camioneta porque el can no podía incorporarse por sí solo. En su publicación rechazó haber actuado con la intención de lastimarlo y, posteriormente, aclaró una frase de su mensaje al señalar que quiso escribir que Rocky "no venía caminando", luego de que inicialmente afirmara que se encontraba bien.
La Fiscalía General del Estado de Coahuila informó que Liliana "N" fue detenida mediante una orden de aprehensión y presentada ante un juez de control, quien determinó imponerle la medida cautelar de prisión preventiva mientras continúa el proceso penal en su contra.
De acuerdo con las autoridades, la mujer permanecerá internada en el Centro Penitenciario Femenil de Saltillo durante el tiempo que dure la investigación complementaria, periodo en el que ambas partes podrán presentar pruebas.
Con el fallecimiento de Rocky, la situación jurídica de la imputada podría agravarse. La Fiscalía explicó que el delito de maltrato animal contempla una pena que puede incrementarse cuando las agresiones provocan la muerte del ejemplar, por lo que la condena podría alcanzar hasta ocho años de prisión.
Asimismo, el delegado regional de la dependencia señaló que, por ahora, no existen elementos suficientes para sustentar la petición de la defensa de trasladar a la acusada a una institución especializada por un presunto trastorno mental, por lo que continuará su proceso en el centro penitenciario.
En relación con el mismo expediente, las autoridades también detuvieron al esposo de la imputada por el delito de obstrucción de la justicia; sin embargo, posteriormente recuperó su libertad al continuar el procedimiento en esa causa.





