Morenista pide reabrir salón de belleza en el Senado: "No le vamos a dar gusto al patriarcado"

La legisladora mencionó que cerrar el espacio responde a una visión "misógina" ya que las mujeres tienen derecho a su cuidado personal

Martha Lucía Mícher defendió la existencia de un espacio para que las mujeres se puedan arreglar.
Martha Lucía Mícher defendió la existencia de un espacio para que las mujeres se puedan arreglar.

La senadora de Morena, Martha Lucía Mícher, solicitó a su coordinador parlamentario, Ignacio Mier, regular y reabrir el salón de belleza que operaba en el Senado de la República, al considerar que se trata de un servicio necesario y no un privilegio.

La legisladora sostuvo que cerrar el espacio responde a una visión "misógina" y afirmó que no se debe "dar gusto al patriarcado", ya que las mujeres tienen derecho a su cuidado personal, especialmente en un entorno laboral donde deben mantener una imagen profesional.

PIDEN REGULACIÓN Y TRANSPARENCIA

Entrevistada tras una reunión con la relatora especial de la ONU sobre violencia contra mujeres y niñas, Reem Alsalem, Mícher argumentó que en la Cámara Alta ya existen servicios como restaurantes, bancos y cafeterías que pagan renta y están regulados.

Por ello, consideró que el salón de belleza debería operar bajo las mismas condiciones: con reglas claras, pago de renta y transparencia. "Que se regule y ya. No pasa nada", expresó.

La senadora subrayó que no se trata de un lujo ni de una violación a la política de austeridad, sino de una necesidad práctica. Explicó que, en ocasiones, las legisladoras deben acudir a entrevistas o actos públicos y requieren apoyo rápido para su arreglo personal.

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NOROÑA RESPALDA REAPERTURA

En el mismo sentido se pronunció el senador morenista Gerardo Fernández Noroña, quien aseguró que fue el primero en manifestarse contra el cierre del establecimiento.

El legislador coincidió en que el servicio debe mantenerse bajo regulación y pago correspondiente, sin que ello represente un exceso.

El debate sobre la reapertura del salón de belleza en el Senado se suma a la discusión sobre austeridad, transparencia y perspectiva de género en los espacios públicos.