Los partidos aliados de Morena alcanzaron un acuerdo para impulsar de manera conjunta el Plan B de reforma electoral propuesto por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. El pacto incluye al Partido Verde Ecologista de México y al Partido del Trabajo (PT), con el objetivo de respaldar la iniciativa en todos los niveles de gobierno.
El acuerdo fue confirmado durante la madrugada de este sábado por el coordinador de los senadores de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier Velazco, luego de una larga jornada de negociaciones.
"Ya hay un acuerdo muy perfilado. Seguramente lo van a conocer en las próximas horas. Ya está concluido, nada más es que la Secretaría de Gobernación lo haga público", declaró el legislador tras salir de la Secretaría de Gobernación.
ACUERDO TRAS CASI 12 HORAS DE NEGOCIACIONES
La negociación se llevó a cabo en una mesa de trabajo encabezada por la titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Tras cerca de 12 horas de diálogo, Morena y sus aliados definieron una estrategia conjunta para respaldar la reforma electoral.
De acuerdo con Mier Velazco, el llamado "Plan B" contempla que toda la coalición actúe unida: desde las dirigencias partidistas hasta los congresos estatales, municipios y el Congreso de la Unión.
"El Plan B es: vamos juntos todos. Toda la coalición a nivel estatal, municipal, en los congresos de los estados y en el Congreso de la Unión", señaló.
BUSCAN REDUCIR PRIVILEGIOS Y FORTALECER PARTICIPACIÓN CIUDADANA
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la propuesta de reforma electoral tiene como eje principal reducir privilegios en los congresos locales y municipios, mediante un límite a los recursos públicos que reciben.
Además, busca fortalecer mecanismos de participación ciudadana, como la consulta popular, con el fin de ampliar la intervención directa de la ciudadanía en decisiones públicas.
Durante su conferencia matutina del 12 de marzo, la mandataria señaló que la iniciativa está alineada con los principios de la llamada Cuarta Transformación.
Según estimaciones del Gobierno federal, la aplicación de esta reforma permitiría generar un ahorro cercano a los 4 mil millones de pesos, recursos que serían destinados directamente a estados y municipios para fortalecer sus finanzas.





