Un operativo contrarreloj se mantiene en la mina Santa Fe, en Sinaloa, donde cuatro trabajadores permanecen atrapados desde el colapso ocurrido el pasado miércoles 25 de marzo, mientras autoridades intensifican las labores de rescate en condiciones de alto riesgo.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), informó que mantiene desplegado un equipo de más de 300 rescatistas, apoyados por 42 unidades, en la comunidad de Chele, municipio de El Rosario.
Las labores se realizan de manera ininterrumpida bajo un esquema de relevos, con el objetivo de avanzar de forma segura hacia la zona donde se estima que se encuentran los mineros.
CONDICIONES COMPLICAN EL AVANCE EN LA MINA
Los trabajos se desarrollan a unos 300 metros de profundidad, donde la acumulación de material lodoso representa el principal obstáculo para las brigadas.
A pesar de ello, los rescatistas operan con ventilación controlada y temperaturas cercanas a los 25 grados Celsius, mientras buscan abrir paso a lo largo de 1.5 kilómetros de rampas y galerías.
Como parte del operativo, el puesto de mando unificado implementó un plan de reforzamiento estructural para garantizar la seguridad del personal.
Entre las acciones destaca el uso de mezclas con cemento y, próximamente, resinas expansivas que permitirán estabilizar zonas críticas y reducir el riesgo de nuevos colapsos.
SE SUMAN ESPECIALISTAS Y FUERZAS FEDERALES
En las labores participan elementos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), así como rescatistas provenientes de Chihuahua, quienes aportan estrategias técnicas para enfrentar el entorno de alto riesgo.
El operativo también integra a la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina, además de brigadas especializadas en rescate minero.
¿Quiénes son los mineros atrapados?
- Abraham Aguilera de Hidalgo
- Francisco Zapata Nájera
- 2 permanecen sin identificar
FAMILIAS RECIBEN APOYO MIENTRAS CONTINÚA LA BÚSQUEDA
En superficie, continúan las labores de bombeo para disminuir los niveles de agua, mientras las autoridades mantienen comunicación constante con los familiares de los trabajadores.
Tras cada jornada, se les informa sobre los avances y se les brinda apoyo psicológico, alimentación y espacios de descanso durante la espera.
Las autoridades han exhortado a la población a permitir el paso de unidades de emergencia y mantenerse informada a través de canales oficiales, mientras continúan los esfuerzos para lograr el rescate.




