México atraviesa una fase de transición climática que podría impactar el comportamiento del clima en los próximos meses. Autoridades mantienen vigilancia ante la posible aparición del fenómeno El Niño, tras el debilitamiento de La Niña en el océano Pacífico.
El monitoreo es realizado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que advierte posibles cambios en lluvias, temperaturas y actividad ciclónica.
QUÉ ES EL NIÑO Y POR QUÉ ES IMPORTANTE
El Niño forma parte del sistema conocido como El Niño–Oscilación del Sur (ENOS), un fenómeno natural que altera la temperatura del océano Pacífico ecuatorial y modifica la circulación atmosférica.
Estos cambios tienen efectos a nivel global, influyendo en las lluvias, el calor y la formación de ciclones en distintas regiones, incluido México.
El sistema ENOS se divide en tres fases: El Niño (fase cálida), La Niña (fase fría) y una fase neutral, en la que no predominan anomalías significativas.
TRANSICIÓN CLIMÁTICA EN 2026
Durante los últimos meses predominó La Niña, caracterizada por temperaturas más frías en el Pacífico. Sin embargo, datos recientes muestran un incremento gradual en la temperatura del mar.
Esto indica una posible transición hacia una fase neutral en el corto plazo, con probabilidades de que posteriormente se desarrolle El Niño.
De acuerdo con estimaciones oficiales, existe alrededor de un 55 por ciento de probabilidad de que se mantengan condiciones neutrales durante el trimestre mayo-junio-julio de 2026.
CÓMO PODRÍA AFECTAR A MÉXICO
Aunque el fenómeno se origina en el océano Pacífico, sus efectos pueden sentirse en todo el país.
Entre los principales impactos que podría generar se encuentran cambios en la distribución de lluvias, aumento o disminución de temperaturas, así como variaciones en la actividad de ciclones tropicales.
Dependiendo de su intensidad, El Niño puede provocar sequías en algunas regiones y lluvias intensas en otras.
ESTADOS DONDE PODRÍAN CAMBIAR LAS LLUVIAS
Según el reporte del SMN, las principales variaciones en precipitaciones podrían registrarse en el sur del país.
Estados como Guerrero, Oaxaca y Chiapas podrían experimentar cambios en la frecuencia o intensidad de las lluvias en los próximos meses.
No obstante, estos efectos dependerán de cómo evolucione el fenómeno.
UN FENÓMENO SIN CALENDARIO FIJO
El Niño no ocurre cada año, ya que forma parte de un ciclo irregular que se presenta aproximadamente cada 2 a 7 años.
Por ello, su monitoreo constante es fundamental para anticipar posibles escenarios climáticos y tomar medidas preventivas.
Seguimiento permanente de autoridades
El SMN y la Comisión Nacional del Agua continúan evaluando el comportamiento del Pacífico para informar oportunamente sobre cualquier cambio.
La evolución de este fenómeno será clave para entender cómo se desarrollará la temporada de lluvias y calor en México durante 2026.




