Este lunes, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, defendió públicamente la propuesta de concluir las clases desde el próximo 5 de junio de 2026.
Durante la reunión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), el funcionario aseguró que, después del 15 de junio, muchas escuelas del país permanecen abiertas únicamente para cumplir con actividades administrativas y ya no con fines pedagógicos.
MARIO DELGADO DEFIENDE ADELANTAR VACACIONES
"La escuela es un territorio de aprendizaje, no un resguardo de niñas y niños por conveniencia del mercado", expresó Delgado, frase que rápidamente generó debate entre docentes, madres y padres de familia, así como entre distintos sectores educativos.
El planteamiento fue retomado también por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina, en medio de una creciente discusión sobre las implicaciones que tendría ampliar el periodo vacacional de millones de estudiantes hasta casi tres meses.
Mario Delgado argumentó que existe una "inercia" en el sistema educativo una vez que se entregan las calificaciones, ya que las aulas continúan abiertas hasta mediados de julio pese a que las actividades académicas prácticamente han terminado.
"Debemos ser honestos, tras la entrega de calificaciones, hay una inercia en las escuelas. Después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio. Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, solo por cumplir un conteo", señaló.
"MÉXICO NO CABE EN UN SOLO CALENDARIO"
El titular de la SEP afirmó que esta dinámica termina por afectar tanto al magisterio como al alumnado, ya que convierte a las escuelas en una "estancia forzada" y desvirtúa la labor docente debido a la carga burocrática.
Asimismo, sostuvo que este "tiempo muerto" dentro del calendario escolar también tiene repercusiones en la convivencia familiar y en la salud mental de niñas, niños y adolescentes.
Delgado insistió en que el modelo educativo debe replantearse tomando en cuenta las diferencias regionales del país, particularmente las condiciones climáticas que enfrentan estados como Sonora, Tabasco, Oaxaca o la Huasteca Potosina.
"México no cabe en un solo calendario", afirmó al señalar que las altas temperaturas y otros factores ambientales modifican las dinámicas escolares en distintas entidades.
No obstante, el funcionario reconoció que adelantar las vacaciones también representa desafíos importantes para las familias trabajadoras, especialmente para las mujeres, quienes suelen asumir la mayor parte de las labores de cuidado infantil.
"Al cerrar la escuela, la carga del cuidado recae mayoritariamente en las mujeres. El sistema económico actual es insensible y obliga a las familias a buscar dónde dejar a sus hijos para poder trabajar", comentó.
El secretario reiteró que las escuelas no deben funcionar como espacios de resguardo ante la falta de flexibilidad laboral y señaló que el descanso del magisterio también debe entenderse como un derecho laboral y pedagógico.




