La Secretaría de Marina aseguró aproximadamente dos toneladas de presunta cocaína durante un operativo marítimo realizado a más de 200 millas náuticas al sur-suroeste de las costas de Acapulco, en el estado de Guerrero.
El decomiso fue confirmado este 9 de marzo por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, a través de sus redes sociales. De acuerdo con la información oficial, elementos de la Secretaría de Marina localizaron en altamar un total de 80 bultos que contenían la sustancia ilícita.
El peso preliminar de lo asegurado se estima en cerca de dos toneladas de cocaína, aunque la cifra exacta será determinada una vez que se realicen los análisis y procedimientos ministeriales correspondientes.
El hallazgo se produjo durante labores de vigilancia marítima y aérea que forman parte de los operativos permanentes de seguridad en aguas mexicanas. Las autoridades indicaron que los paquetes fueron encontrados abandonados en el mar, lo que sugiere que fueron arrojados por integrantes de organizaciones criminales, posiblemente para evitar ser interceptados por las fuerzas de seguridad.
IMPACTO Y ESTRATEGIA CONTRA EL NARCOTRÁFICO
Tras el aseguramiento, los bultos fueron trasladados a bordo de una embarcación de la Armada para su resguardo. Una vez que el buque llegue a puerto, el cargamento será puesto a disposición del agente del Ministerio Público de la Fiscalía General de la República, instancia encargada de integrar la carpeta de investigación correspondiente.
Según detalló García Harfuch, este decomiso representa un golpe importante contra las estructuras del crimen organizado, ya que afecta directamente sus finanzas y evita que grandes cantidades de droga lleguen al mercado ilegal.
El funcionario también destacó que, durante la actual administración encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, las autoridades federales han asegurado más de 60 toneladas de cocaína en operaciones realizadas en mares mexicanos.
Estas acciones forman parte de la estrategia de seguridad enfocada en frenar el tráfico internacional de drogas y debilitar las redes logísticas utilizadas por los grupos delictivos.
Las autoridades federales reiteraron que los operativos de vigilancia marítima continuarán de manera permanente, especialmente en rutas consideradas estratégicas para el narcotráfico en el Pacífico mexicano.




