La Fiscalía de la CDMX imputa a empresas involucradas con la muerte de los periodistas en AXE Ceremonia

La resolución se emitió el 14 de enero de 2026, después de que los familiares denunciaran trabas y demoras de más de nueve meses en el proceso

La Fiscalía de la CDMX imputa a empresas involucradas con la muerte de los periodistas en AXE Ceremonia

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CDMX) imputó formalmente a las empresas Ocesa y Seguridad Privada Lobo por el accidente que terminó con la vida de los fotoperiodistas Citlali Berenice Giles Rivera y Miguel Ángel Rojas Hernández durante el festival AXE Ceremonia 2025. La resolución se emitió el 14 de enero de 2026, después de que los familiares denunciaran trabas y demoras de más de nueve meses en el proceso.

LA IMPUTACIÓN CONTRA OCESA Y SEGURIDAD PRIVADA LOBO

La acusación se centra en la responsabilidad de las empresas en la instalación y supervisión de la infraestructura del festival, especialmente la estructura metálica que colapsó. La familia de Citlali Giles aseguró que presentó más de 30 pruebas contundentes, pero que las autoridades tardaron en reconocer formalmente a las compañías como imputadas.

Además, denunciaron maniobras para revertir la suspensión del caso y un presunto intento de proteger a las empresas involucradas, calificando estas acciones como violencia institucional.

LA VOZ DE LOS FAMILIARES

Luis Raúl Giles, padre de Citlali, calificó el proceso como un “infierno ministerial”, señalando que la Fiscalía ha intentado encubrir a Ocesa y Seguridad Privada Lobo. Según la familia, la investigación solo avanzó después de una presión constante y la exigencia de que se atendiera el caso con seriedad.

Los familiares pidieron respeto y transparencia, insistiendo en que el proceso aún es doloroso y que esperan claridad sobre lo ocurrido.

QUÉ OCURRIÓ EN AXE CEREMONIA 2025

El festival se llevó a cabo el 5 de abril de 2025 en el Parque Bicentenario de Ciudad de México. Una estructura metálica se desplomó por ráfagas de viento, impactando directamente a los dos fotoperiodistas que cubrían el evento para medios independientes, quienes fallecieron de manera inmediata.

A pesar de la gravedad del accidente, la programación del festival continuó varias horas hasta que las autoridades ordenaron la suspensión definitiva y el resguardo del lugar, lo que generó una ola de críticas y un debate sobre la seguridad en eventos masivos.

RELEVANCIA DEL CASO

El caso subraya la importancia de que los trabajadores de prensa puedan cubrir eventos en condiciones de seguridad adecuadas. También reabre la discusión sobre la supervisión de estructuras temporales, la evaluación de riesgos meteorológicos y la responsabilidad de las empresas organizadoras en eventos de gran magnitud.

PRÓXIMOS PASOS EN LA INVESTIGACIÓN

Con la imputación de Ocesa y Seguridad Privada Lobo, la Fiscalía continuará investigando para determinar responsabilidades concretas, desde la instalación de la estructura hasta las decisiones tomadas durante el festival. El proceso sigue abierto y la familia insiste en que se garantice transparencia y justicia sin privilegios ni protección institucional.