La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha expresado su apoyo a las recientes directrices propuestas por el gobierno de Claudia Sheinbaum, las cuales buscan regular los medios de comunicación para salvaguardar los derechos de las audiencias.
Según la CNDH, estas nuevas regulaciones son esenciales para garantizar el acceso a información veraz y para fortalecer la democracia, en un contexto donde se lleva a cabo una consulta pública sobre el papel de los medios de comunicación y el derecho a la verdad.
El organismo destacó que la discusión en torno a estos lineamientos es fundamental y rechazó las acusaciones de censura o represión que han surgido ante la iniciativa.
Aclaró que estas nuevas reglas no dan poder a ninguna autoridad para establecer una verdad única ni para castigar el periodismo crítico o de investigación.
Desde su anuncio el pasado 28 de julio, la CNDH ha defendido que el objetivo de las normas es sanear el panorama informativo y no limitar la libertad de expresión.
Creación de la Defensoría de las Audiencias
Asimismo, la CNDH impulsó la creación de la Defensoría de las Audiencias y abogó por un marco claro que permita abordar las inconformidades con el contenido transmitido en medios públicos y privados, asegurando así una atención efectiva a la desinformación.
Indicó que la falta de procedimientos claros ha facilitado la difusión de información engañosa.
En su pronunciamiento, la Comisión solicitó un esfuerzo por distinguir entre hechos y opiniones, y subrayó la importancia de prohibir la publicidad engañosa que se presente como información periodística.
En este sentido, la CNDH afirmó que la libertad de expresión no debe ser un pretexto para propagar mentiras o discursos de odio, reiterando que "la libertad de expresión no es el derecho a decir mentiras."
Protección de los Derechos de las Audiencias
El respaldo de la CNDH se alinea con la postura del gobierno que sostiene que se deben proteger los derechos de las audiencias como un pilar de la transparencia y la rendición de cuentas en los medios de comunicación.
En respuesta a las críticas de que esta iniciativa podría comprometer la libertad de expresión, la CNDH argumentó que muchas de las voces que claman por censura han sido, en ocasiones, responsables de difundir información sesgada que perjudica a la audiencia.
Finalmente, la CNDH concluyó que la consulta sobre los derechos de las audiencias no debe ser vista como un mecanismo de control, sino como una oportunidad para fortalecer la labor social de los medios.
El debate, no obstante, sigue vigente, centrando la atención en los verdaderos límites entre información, opinión y propaganda en el ejercicio de la comunicación.

