Iglesia Católica pide justicia y paz en México tras marchas del 8M: "No más violencia"

Señalaron que las manifestaciones deben servir para visibilizar la urgencia de atender las demandas legítimas de miles de mujeres

Durante las manifestaciones un templo en San Luis Potosí fue vandalizado.
Durante las manifestaciones un templo en San Luis Potosí fue vandalizado.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo un llamado a la justicia y la paz en el país luego de las manifestaciones realizadas en distintas ciudades durante el Día Internacional de la Mujer, reiterando su solidaridad con las mujeres que enfrentan violencia e injusticia en México.

En un pronunciamiento publicado este 9 de marzo de 2026 en Ciudad de México, el Episcopado mexicano señaló que las movilizaciones del 8 de marzo reflejan una realidad que no puede ignorarse: miles de mujeres continúan exigiendo seguridad, respeto a su dignidad y acceso a la justicia.

"La verdadera paz es una paz ´desarmada y desarmante´, capaz de abrir caminos de encuentro, perdón y reconciliación", cita el documento, retomando palabras del Papa León XIV.

RECONOCEN DEMANDA DE LAS MUJERES

Los obispos expresaron que como Iglesia escuchan el clamor de quienes han sufrido violencia y manifestaron su deseo de acompañar a las mujeres que viven estas situaciones cotidianamente. Asimismo, señalaron que las manifestaciones deben servir para visibilizar la urgencia de atender las demandas legítimas de miles de mujeres.

En ese sentido, exhortaron tanto a las autoridades encargadas de garantizar la seguridad como a las instituciones responsables de impartir justicia a actuar con mayor eficacia para responder a estas problemáticas.

LAMENTAN ACTOS VIOLENTOS DURANTE PROTESTAS

El Episcopado también lamentó que en algunas ciudades ciertas personas hayan aprovechado las movilizaciones para provocar daños a instalaciones civiles y religiosas. En particular, mencionaron el incendio de la puerta del Sagrario Metropolitano La Compañía en San Luis Potosí.

Según el comunicado, los templos representan espacios de oración, encuentro y consuelo para miles de personas, especialmente para quienes buscan apoyo espiritual tras vivir situaciones difíciles.

Finalmente, los obispos hicieron un llamado a que el dolor que padecen muchas mujeres no genere divisiones, sino que impulse a la sociedad a construir caminos de justicia, diálogo y fraternidad.