Hombre es condenado a 11 años de cárcel por abusar y provocar embarazo a su propia hija de 16 años

El agresor deberá pagar reparación económica por la bebé nacida del delito, el cual el hoy sentenciado admitió su responsabilidad en los hechos

En este sector de Mexicali se registraron los abusos contra la menor guatemalteca.
En este sector de Mexicali se registraron los abusos contra la menor guatemalteca.

En una resolución que busca hacer justicia ante un caso de extrema violencia familiar, la Fiscalía General del Estado logró una sentencia de 11 años de prisión en contra de Félix Alberto, quien fue hallado culpable de agredir sexualmente a su propia hija de 16 años. El fallo se dictó mediante un procedimiento abreviado, en el cual el hoy sentenciado admitió su responsabilidad en los hechos que estremecieron a la comunidad del fraccionamiento San Diego de Alcalá.

Además del tiempo en prisión, el juez impuso al sentenciado el pago por concepto de reparación del daño en favor de la víctima, reafirmando el compromiso de las autoridades por salvaguardar la integridad de las menores de edad en la región.

UN HISTORIAL DE ABUSOS DESDE EL EXTRANJERO

De acuerdo con la carpeta de investigación, la pesadilla de la víctima comenzó mucho antes de llegar a Baja California. Se estableció que las agresiones sexuales iniciaron desde que el sujeto trasladó a la menor desde su país de origen, Guatemala, hacia la ciudad de Mexicali.

Bajo un entorno de vulnerabilidad y aprovechándose del vínculo familiar, Félix Alberto mantuvo esta conducta delictiva de forma prolongada. La gravedad de la situación quedó de manifiesto al confirmarse que, derivado de estos abusos constantes, la joven de apenas 16 años ya es madre de una bebé de 11 meses de edad, quien es producto de la violencia ejercida por su progenitor.

EL ÚLTIMO INCIDENTE Y LA CAPTURA

El expediente ministerial detalla que el último episodio de abuso ocurrió el 23 de noviembre de 2022, en un domicilio ubicado en el fraccionamiento San Diego de Alcalá. Tras las denuncias correspondientes y el seguimiento de los protocolos de protección a víctimas, se logró documentar la "aberración", como se calificó en la audiencia, cometida por el imputado.

Con esta sentencia, las autoridades cierran un capítulo procesal, enviando un mensaje claro sobre la persecución de delitos sexuales, especialmente cuando estos ocurren en el núcleo familiar y afectan a menores migrantes en situación de riesgo.