Durante la temporada de declaraciones, el Servicio de Administración Tributaria recordó a los contribuyentes que los gastos médicos pueden convertirse en un saldo a favor, siempre que sean comprobables y cumplan con los requisitos fiscales establecidos.
Este beneficio permite recuperar parte del dinero gastado en servicios de salud a lo largo del año, lo que representa un alivio económico para miles de personas. Sin embargo, es fundamental conocer qué conceptos aplican y bajo qué condiciones pueden deducirse.
GASTOS MÉDICOS QUE SÍ PUEDES DEDUCIR
Entre los principales conceptos que pueden incluirse en la declaración anual se encuentran:
- Consultas médicas generales y de especialidad
- Honorarios dentales
- Servicios de psicología y nutrición
- Gastos hospitalarios, incluyendo cirugías
- Medicamentos incluidos en facturas hospitalarias
- Análisis clínicos y estudios de laboratorio
- Estudios de imagen como rayos X o ultrasonidos
- Honorarios de enfermería
- Prótesis
- Compra o renta de equipo médico
- Lentes ópticos graduados (con límite anual)
- Gastos médicos por discapacidad o incapacidad
El SAT señala que estos gastos deben estar directamente relacionados con la salud del contribuyente, su cónyuge, padres, abuelos, hijos o nietos.
REQUISITOS PARA QUE SÍ TE REGRESEN DINERO
Para que estos gastos sean válidos y puedan generar una devolución, es necesario cumplir con lo siguiente:
- Contar con factura electrónica (CFDI) con RFC correcto
- Realizar el pago con tarjeta, transferencia o cheque (no efectivo)
- Que el gasto corresponda al ejercicio fiscal declarado
- Que el profesional de la salud tenga cédula profesional
Además, la autoridad fiscal advierte que no serán válidos los medicamentos comprados en farmacias por separado, ni los gastos que no cuenten con comprobantes fiscales.
Cumplir con estos requisitos puede marcar la diferencia entre pagar impuestos o recibir una devolución, por lo que especialistas recomiendan revisar cuidadosamente cada comprobante antes de presentar la declaración.




