El ingreso del frente frío número 4 y la interacción de varios fenómenos meteorológicos mantienen bajo vigilancia a Sonora y Baja California, donde se pronostican lluvias intensas y condiciones que podrían generar afectaciones en distintas comunidades del noroeste mexicano.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), advierte sobre un escenario que podría favorecer inundaciones, encharcamientos y otros incidentes relacionados con las precipitaciones.
PREVÉN TORMENTAS Y CRECIDA DE ARROYOS
Las condiciones meteorológicas estarán determinadas por la presencia de un canal de baja presión, la corriente en chorro subtropical y el ingreso de humedad procedente de un río atmosférico.
La combinación de estos sistemas favorecerá el desarrollo de lluvias que podrían estar acompañadas de descargas eléctricas y generar complicaciones tanto en zonas urbanas como en áreas rurales.
Entre los principales riesgos se encuentran la acumulación de agua en calles y avenidas, el incremento repentino en los niveles de ríos y arroyos, así como posibles deslaves en regiones montañosas.
Además, se prevé un descenso de las temperaturas durante la madrugada del domingo, por lo que las condiciones podrían representar mayores dificultades para las personas que habitan en comunidades vulnerables.

LLAMAN A EXTREMAR PRECAUCIONES
Ante el pronóstico, las autoridades de Protección Civil recomiendan mantenerse atentos a los avisos meteorológicos y seguir las indicaciones emitidas por las instancias oficiales.
También exhortan a la población a no intentar cruzar calles inundadas, vados, ríos o arroyos con corrientes de agua, ya sea a pie o en vehículo, debido al peligro que representa la fuerza del caudal.
De igual manera, se recomienda identificar rutas seguras, evitar permanecer cerca de cauces y buscar resguardo durante las tormentas eléctricas.
Las autoridades de Sonora y Baja California mantienen la atención en las zonas que podrían presentar mayores afectaciones, con el objetivo de responder ante posibles emergencias.
La población deberá seguir la evolución de los sistemas meteorológicos y atender oportunamente las recomendaciones preventivas durante el periodo de lluvias.

