El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos negó oficialmente que los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, cuenten con un permiso especial de ingreso al país conocido como "parole".
La aclaración desmiente versiones difundidas previamente que aseguraban que ambos funcionarios habrían recibido ese beneficio migratorio tras la presunta cancelación de sus visas.
La respuesta oficial del DHS sobre los gobernadores de Sonora y Tamaulipas
La confirmación se dio en respuesta a una solicitud formal de información realizada por el medio La Opinión. En su contestación, el DHS identificó a los mandatarios por sus nombres completos y señaló que "Francisco Alfonso Durazo Montaño y Américo Villarreal Anaya no han sido [beneficiados con tal permiso]".
El llamado Significant Public Benefit Parole es una autorización migratoria discrecional que permite a extranjeros ingresar o permanecer temporalmente en Estados Unidos sin visa cuando su presencia representa un beneficio público significativo, un interés gubernamental o una razón de seguridad nacional. Este permiso solo puede ser otorgado por USCIS, CBP o ICE.
La polémica surgió luego de un reportaje publicado por Los Angeles Times, en el que se afirmaba que Washington habría retirado las visas a ambos gobernadores y, al mismo tiempo, les habría concedido este permiso especial.
El periodista Steve Fisher aseguró que Villarreal habría ingresado a territorio estadounidense por un puerto oficial y escoltado por funcionarios, aunque aclaró que no podía confirmar si el mandatario tamaulipeco coopera con alguna investigación.
Sheinbaum rechaza los reportes
Durante su conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó la información original como "totalmente apócrifa" y consideró relevante que una institución del propio gobierno estadounidense haya desmentido la existencia del permiso especial.
"Qué bueno que salió esta información que dice que una de las instituciones del Gobierno de Estados Unidos dice que no existe tal permiso para estos dos gobernadores", afirmó la mandataria.
Sheinbaum sostuvo que este tipo de narrativas provienen de "sectores de la ultraderecha" tanto en México como en Estados Unidos y que buscan afectar la relación bilateral en el contexto de las elecciones estadounidenses de noviembre y los comicios mexicanos de 2027.
También descartó que se trate de una postura unificada del gobierno de Donald Trump y criticó la cobertura de medios como The New York Times y Los Angeles Times, a los que acusó de construir una narrativa adversa hacia México.
El episodio ocurre en medio de una creciente presión de la administración estadounidense contra el crimen organizado en México. Recientemente, autoridades de Estados Unidos presentaron cargos contra varios políticos mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, aunque la Fiscalía mexicana rechazó una detención preventiva por considerar insuficiente la evidencia.
Paralelamente, el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, el general retirado Gerardo Mérida Sánchez, se entregó voluntariamente a autoridades estadounidenses y enfrenta un proceso en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, donde se declaró "no culpable".
Hasta el momento, tanto Alfonso Durazo como Américo Villarreal han negado que sus visas hayan sido canceladas.





